con ambas de sus manos sobre la manija de la plancha de acero que está utilizando sobre una de las telas blancas. Mientras que la otra señora está descansando y bostezando porque tomó mucho del vino o el líquido que trae dentro de la botella que está sosteniendo con una mano, mientras que con la otra de esta rascando la cabeza y despeinándose el chongo que trae.
Está descansando del trabajo que ya ha hecho por horas y por eso se llevó la botella de vino a donde estaban planchando para poder compartir un poco con su mamá que continúa con su arduo labor de planchar.
Detrás de ellas se pueden ver otras dos telas que están esperando por ser planchadas.
Ambas de las señoras están vestidas con ropas antiguas y rústicas que parecen estar sucias por tanto uso que le han dado.
“Debas retoma de una manera más ligera un mundo cada vez más intimista, donde es todavía la mujer la que ofrece un campo de ejercicio. El repertorio del artista se enriquece con los temas de <<Las Planchadoras>> y de <<Las mujeres ocupadas en la toilette>>.”
(Borgogelli, 2000:57-58)