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John Dee gracias al estudio de la obra de Tritheim y Cornelio Agripa, logro descifrar la
que sería conocida en ocultismo como “Lengua Enoquiana”, el simple conocimiento
sémico de esos signos y símbolos le bastarían para adquirir un saber inhumano, con el
que pudo verificar y concretar un contacto de tercer tipo con entidades que habitan en
esferas superiores del universo material.
Estos “superiores” a los cuales Dee se refería como “ángeles”, ordenarían la
constitución de una sociedad secreta; Rodolfo II que experimento en una sesión ritual
su terrible presencia, jugó un papel preponderante para la fundación de la Sapiens
Donibatur Astris.
Ya en Polonia y Germania, Dee y Wilhelm Rosenberg, así como miembros selectos de
ocho familias de la más alta y pura aristocracia de aquellos feudos fundarían la Orden
Einherjar. Esta orden perduraría casi dos siglos; uno de sus más destacados iniciados
sería Federico Guillermo IV de Prusia; el legado pasaría más tarde a un nuevo grupo
de iniciados que fundarían la Germanenorden a finales del siglo XIX.
Pues bien, una de los círculos de la Germanenorden, fundaría en 1918 la
Thulegesellschaft, o sociedad de Thule, madre de la Orden Negra SS. Los iniciados de
la Thulegesellschaft formaron los cuadros superiores tanto del Partido Nacional
Socialista como de la guardia pretoriana del nazismo o Shutzstaffel.
Las Runas.
Dijimos que el Dr. Dee con la ayuda de libros alquimistas de esteganografía, pudo
redescubrir la lengua “enoquiana”, y que con ella fue capaz de contactar con entidades
de una esfera superior de existencia.
La esteganografía es una especie de semiótica aplicada a la criptografía, que en el
caso de Thitheim, estaba referida a un tipo de símbolos que por ese entonces estaban
proscritos por la inquisición que sentía repulsión por todo lo pagano que era
condenado por la Iglesia como herético.
Con seguridad podemos afirmar ahora que
esos símbolos eran rúnicos.
Las runas han llegado hasta nuestros días
a través de un alfabeto nórdico llamado
“Futhartk” que tiene 18 signos. Algunos
incluyen otras derivaciones llegando hasta
24. Este alfabeto opera, exotéricamente,
asimilado a las letras del alfabeto latino, y
sólo se utiliza en ese sentido. Algunos
“chamanes” rúnicos, además, le confieren
una significación singular a cada runa, y
aunque el sentido es más esotérico, puesto
Alfabeto rúnico Futhark
que los significados se adosan de acuerdo
a una interpretación peculiar de la cosmogonía nórdica, se asemeja más a una
especie de mancia o arte adivinatorio, que asigna significados aleatorios a los
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