Tal y como ya había prometido, devolvió esta cantidad, enviando la suma a Electronic
Frontier Foundation, cuyo objetivo es en gran parte brindar protección a personas que se
encuentran ante situaciones parecidas.
El proceso judicial acabó con un acuerdo entre la compañía y el hacker. Ambas partes
firmaron un documento que prevé que Hotz nunca más 'hackeará' una PS3 o cualquier otro
ingenio de Sony, y a cambio la compañía japonesa no le perseguirá judicialmente informó el
canal de televisión internacional por cable y satélite de la Federación de Rusia RT en el 2011
junto con el blog Periodismo Digital Global en el mismo año.
George Hotz, uno de los hackers en el centro de la controversia, le dijo a la BBC 1 que creía
"cómodamente" que la solicitud de la compañía no iba a prosperar.
"Soy un ferviente creyente de los derechos digitales", afirmó Hotz y también añadió
que "Esperaría que una empresa que se enorgullece de su propiedad intelectual tuviera un
buen conocimiento de la ley, por lo que la acción me decepciona. He hablado con un
consejero legal y me siento lo suficientemente cómodo como para creer que la acción de
Sony en mi contra no tiene fundamentos". Sin embargo, En la acción judicial, presentada en
un tribunal de California, Sony solicita una orden de restricción que prohíba a Hotz realizar
actividades que alteren programas informáticos y prevenga la distribución del software
creado a partir de sus logros junto con un grupo de 100 personas asociadas al grupo de
hackers conocido como fail0verflow .
No obstante, hay varias críticas y reclamos ante la compañía de Sony por parte de los
usuarios quienes presentan una gran preocupación debido a los ataques contra estas
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