Hablar de Joanna es hablar de perseverancia. De esa fuerza silenciosa que se construye con los años, entre desafíos, dudas externas y una convicción interna que nunca termina de apagarse.
Durante mucho tiempo, trabajó en el área de administración y gestión de empresas. Proveniente de una familia de emprendedores, siempre tuvo una inquietud latente: crear su propio negocio. Sin embargo, como le ocurre a muchas mujeres, el camino no fue inmediato. A su alrededor, las voces eran frecuentes: “no se puede”, “no es el momento”, “tú no puedes”.
Mensajes que, lejos de impulsarla, intentaban limitar sus posibilidades....aun así, algo dentro de ella seguía buscando salida.