Madre, empresaria y atleta
Andrea María es mamá, hija, amiga.
Gestiona negocios, propiedades, equipo humano y aún así entrena, porque dice que el dia es igual para todos “24 horas” la diferencia es que lo toma como prioridad.
Aprendió algo cuando fue madre: “Primero te colocas la mascarilla tú” y cada noche hace un ritual con sus familia: anotar tres cosas buenas del día. Esa práctica le ancla al agradecimiento incluso en días difíciles.
La mariposa como símbolo
Nuestra Protagonista tiene tatuada una mariposa.
Para ella tiene un gran significado: "El gusano se convierte en oruga. La oruga entra en la crisálida. En la oscuridad parece que todo termina, pero de ahí nace la mariposa" dice.
No huye de los momentos oscuros.
Dice que es cuando más brilla, “Tengo cierta adicción a los comienzos” expresa.
Comunidad, no competencia
Otro rasgo distintivo de Andrea María es su mentalidad expansiva. No compite por aplastar.
Conecta personas. Presenta clientes. Apoya a quien ve preparada.
Sabe cuándo financiar una máquina a una emprendedora que lo está haciendo bien.
Y sabe cuándo decir que no.
Ese equilibrio entre corazón y criterio es parte de su liderazgo.
En espacios como la Asociación de Mujeres Empresarias Iberoamericanas ha encontrado algo que valora profundamente: mujeres que se impulsan entre sí sin envidia.
Y lo dice convencida: “O soy una privilegiada… o llevo las gafas correctas.”