Aquella experiencia reforzó una idea que hoy define su trabajo: más que escribir libros para ser leídos una sola vez, quiere crear obras que acompañen a las personas a lo largo de su vida.
"Las emociones cambian, las circunstancias evolucionan y cada experiencia transforma la forma en que interpretamos las palabras" dice.
Si tuviera que dar un consejo a quienes sueñan con desarrollar una carrera creativa, Helen no hablaría primero de técnica ni de talento, hablaría de autoconocimiento. Considera que muchas personas poseen dones extraordinarios que pasan desapercibidos simplemente porque nunca se detienen a observarlos.
Su misión es sencilla, pero poderosa: crear textos que las personas no solo comprendan, sino que sientan. Sus poemas están escritos para acompañar procesos personales, provocar reflexiones y servir como espejo emocional para quienes atraviesan momentos similares.
"No quiero que las personas busquen únicamente entender mis versos. Quiero que los sientan." comenta.
Esta visión conecta especialmente con una sociedad que, pese a estar más conectada que nunca, muchas veces encuentra dificultades para gestionar sus emociones y expresar lo que realmente siente.
Una nueva etapa llamada "Siénteme"
Tras la publicación de Todo pasa, Helen se prepara para lanzar Siénteme, una obra que representa una evolución natural de su escritura.
Aunque ambos libros comparten sensibilidad y honestidad emocional, la nueva publicación muestra una mirada más madura, consciente y esperanzadora.
Mientras que su primera obra nace desde el dolor y la introspección, Siénteme refleja un recorrido hacia la aceptación, el crecimiento y la transformación personal. "Es un libro más liberador y esperanzador. Habla de la evolución emocional y de cómo aprendemos a mirar la vida desde otra perspectiva." dice Helen.