Un añito, que se pasó muy rapido, había pasado desde la última fiesta del Santo Ángel. Por eso ya había ganas de fiesta. Y que mejor manera que comenzar con la tradicional merienda de la tortilla que se celebró el viernes 28 de febrero y a la que acudieron bastantes vecinos y la verdad es que se pasó un buen rato, rematado con la entrega de los librillos del Santo Ángel a los asistentes. Se quiso reconocer especialmente a César por seguir al pie del cañón en la elaboración del documento en el que se sigue plasmando casi todo lo que ocurre en nuestro pueblo desde la anterior fiesta. También se quiso agradecer públicamente a Yuri por su colaboración económica con la que se han sufragado los gastos de impresión. En la mañana del sabado 1 de marzo se convocó a todos los socios a la Asamblea anual de la Asociación Cultural. Tras un repaso de lo realizado durante el 2024 se plantearon las actividades que estaba previsto realizar en los próximos meses. Al finalizar ya nos estaban esperando Los Manisseros para amenizarnos el baile-vermú que se alargó hasta la hora de comer. Tras el café comenzaron los torneos de mus y continental que, como todas las actividades de esta fiesta, se celebraron entre el edificio nuevo y el Nido. Para sorpresa de muchos la fiesta continuó con una merienda multitudinaria en la que se pudo disfrutar de una tortilla gigante elaborada por Catering Los Balandros. Tan grande y espectacular era que no fuimos capaces de acabar con ella. Poco después comenzó el concierto de Los Calambres. Unos habituales en nuestras fiestas pero que consiguieron animar al personal con su cachondeo y buen hacer con los instrumentos musicales. Dj Berni alargó la fiesta hasta bien entrada la madrugada para disfrute de los más jovenes. A la mañana siguiente había que madrugar. Como todos los años a las 10 de la mañana del domingo se convocó a todos los rondadores para comenzar a visitar todas las casa del pueblo con el objeto de rondar a sus moradores. Voces e instrumentos animaron la mañana con sus coplillas y despertaron a más de uno y ni siquiera la lluvía pudo con desanimar al grupo que según avanzaba la mañana era más numeroso. Tras la foto de rigor se celebró la Eucaristía en honor del Santo Ángel de la Guarda. La lluvia y los algarazos de nieve no permitieron que se procesionara al Santo pero sí se realizó la Subasta de Brazos y se compartieron los bollos y dulces recogidos durante la Ronda. Los Mahurotos completaron la jornada con un divertido baile vermú que tuvo que realizarse bajo techo ya que se intensificó el frío y la nieve.