Programa Santo Angel 2020 | Page 3

D e nuevo llegan las fiestas de Santo Ángel, así que aunque toda- vía haga frío, ya huele a primavera. Se unen tradición y nuevos tiempos, que son complicados para zo- nas tan despobladas como nuestro pueblo. Pero son momentos de fiesta y alegría donde debemos unirnos todos y dejar los resentimien- tos, penas y demás a un lado, para dar paso a esta celebración en honor a Santo Ángel. La tortilla, los bollos, ese vino dulce que nos pone un poquito alegres, esa ronda que va creciendo y que cada año lo hace mejor. Aprovecho para dar la bienvenida a los nuevos vecinos, visitantes y amigos que par- ticipan en dar vida a nuestro pueblo. Y también para hacer, como siempre, un llama- miento a nuestro jóvenes, que no se olviden de VILLASECA y continúen trabajando por un futuro. Agradecer una vez más a las asociaciones y comisión de fiestas su esfuerzo y partici- pación. Gracias a todos los mochuel@s, porque sin ellos no sería posible. ¡VIVA EL SANTO ÁNGEL. VIVA VILLASECA! Vuestra Alcaldesa, Isabel Torrejón E l Hogar del Jubilado, desea de corazón, que entre sus cuatro paredes siga ha- biendo muchos más vermús que se alarguen hasta la tarde, más partidas de mus, más reuniones, celebraciones, cumpleaños, fiestas sorpresas, ensayos, Leonas, talleres y muchas cosas más. Que jóvenes y mayores sepamos convivir juntos y, aunque con ruido y jaleo, hagamos por entendernos y valorar que es lo único que tenemos, lo único que nos une. Que paséis unas felices fiestas y que el Hogar siga siendo vuestro sitio. Asociación de Jubilados “La Fraternidad” Saludo y Mensaje de vuestro párroco. N os preguntamos cómo podemos conectarnos con nuestro espíritu (nuestro yo profundo) y encontrar allí la maravilla de otro mundo: la presencia de Dios y a su mensajero, el Ángel custodio. Sin duda que la actitud de escucha es una herramienta necesaria, para ello es necesa- rio silenciar, desconectar todo aquello que nos distrae. Nuestro espacio interior está habitado y conectado a un mundo invisible, el mundo de las cosas espirituales. Son presencias que están fuera de nuestra red, pero que la misma red nos puede ayudar a encontrar, a través de experiencias de otros, o de la misma música. Comento esto, para intentar comprender qué decimos cuando hablamos del Ángel de la Guarda. Ese mundo en nuestro propio mundo que estamos llamados a descu- brir. Para ello necesitamos, no medios técnicos, sino la luz de la fe y una vida donde valoremos la interioridad. Pues la Palabra de Dios nos habla de su presencia; “Yo envío un ángel delante de ti para protegerte, para acompañarte en el camino, para que no te equivoques” (Ex 23,20) . Dios me ha regalado un amigo inseparable. Es una presencia protectora, un fiel acompañante en el camino de mi vida para que no me desvíe (no me equivoque) de la meta. Él, respetando mi libertad, con suavidad despierta mi sensibilidad para que se sienta atraída siempre por el bien y siga el mismo camino de amor de Jesús, que me conduce al encuentro con Dios y con las personas concretas de mi mundo real. 3