V E R A N O
por César Pérez
D
SUBIDA AL PICO
OCEJÓN
urante la ascensión al Ocejón de este año 2018, Enrique nos recordaba, que la
idea de subir todos los veranos a los 2049 mt. de altitud con los que cuenta el
emblemático pico, partió de su cabeza hace ya más de 23 años, siendo él concejal
del pueblo.
Se trataba de buscar actividades para realizar en verano en las que participaran veci-
nos de todas las edades, pero fundamentalmente los niños y jóvenes, que por enton-
ces, según me comentan eran tan numerosos en los veranos en Villaseca.
Hemos sido muchos los que, año tras año, hemos subido desde entonces a su cima.
Ya se ha convertido en una maravillosa costumbre que a pesar de los rigores clima-
tológicos nos hacen año tras año repetir. En ocasiones recuerdo haber subido más
de 40 personas, acompañados por amigos y familiares de otros pueblos cercanos.
Se agolpan en mi cabeza numerosas anécdotas, la mayoría de ellas graciosas como
aquel año que Juanito y Juan Carlos echaron mano a una cabra para que “posara”
para la foto. O a Luismi llegando a la cima perjurando que sería la primera y la última
vez que le veríamos allí (este año ha repetido). Son míticos los repasos por años de
nacimiento de los participantes, que siempre anotaba Juan en su pequeña agenda.
Más de uno/a se ha querido quitar años, pero al final todos cantamos la edad tarde
o temprano.
Este año, haciendo ese mismo repaso, a algunos nos llamó la atención que los asi-
duos de más edad han dejado de acompañarnos, que la mitad de los participantes
oscilaban entre los 44 y los 56 años y que casi la otra mitad entre los 8 y los 16. Sólo un
joven, en una horquilla de 28 años, nos acompañaba. Y es que las fiestas de Uceda
tiran mucho…
Pero que no suene a regañina, que los que disfrutamos de las vistas en la cima, du-
rante el camino, del reposo y refrescante baño en la chorrera y de la sensación de
haber vuelto a superar el reto de subir hasta arriba, a pesar de la maldita gayuba, no
lo cambiamos por el mejor DJ.
Os mentiría si os dijera que no os echamos de menos, pero no más que a todos los que
por edad, enfermedad,… han dejado de acompañarnos.
Seguro que dentro de unos años volvéis a subir y yo espero poderos acompañar, por-
que esta actividad, si nada lo remedia, seguirá siendo un clásico de los veranos de
Villaseca.
14