¡MI PRIMER ASCENSO AL OCEJÓN!
Como todos los años, llegada cierta fecha
en nuestro pueblo, todos y cada uno de sus
valientes vecinos, nos empezamos a plantear, un año mas, si éste año nos apuntamos a subir al segundo pico más alto de la
provincia de Guadalajara, el pico Ocejón.
El Ocejón, esa montaña que siempre está
presente en nuestro querido pueblo y siempre vigilante en nuestro horizonte.
Hasta desde mi antigua oficina, en Madrid capital, tenía el honor de disfrutarlo a diario durante varios años y decía: casi justo debajo de aquella montaña está mi pueblo y desde agosto del pasado año, aunque ya no disfruto
de las mismas maravillosas vistas, puedo decir ¡yo he subido al Ocejón!
Todo comenzó la tarde de antes, cuando Maruja y Antonio, con un poco
de nuestra colaboración, empezaron a hacer ricos filetes empanados y sabrosa tortilla de patata… Con la merienda preparada, sólo faltaba que llegara la mañana para salir a la aventura.
Y la mañana llegó, incluso un poco más rápido de lo deseado y una vez en
Valverde y con las fotos de grupo hechas y comprobadas, entre risas, empezábamos a subir. A medida que pasaban los minutos, el calor iba en aumento y las fuerzas, poco a poco, menguando y el grupo se iba alargando.
Los peques subían como motos, incluso querían atajar ellos solos para subir
“más recto” y llegar arriba los primeros.
Cuando llegamos casi arriba ¡una escalerita de piedras de pizarra! y ya allí,
casi había que empezar a subir como las cabras y yo, incrédula viendo que
lo quedaba era lo peor, se me ocurrió preguntar: ¿y mis padres subieron
hasta aquí?
A lo que me respondieron: Maruja se quedó un poco más abajo pero Antonio subió y no sólo hasta aquí, ¡Antonio subió hasta arriba!
Y fue cuando flipé, ¡¡QUÉ CAMPEONES!!
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