UN SERVICIO SEGURO Y NECESARIO
Pedro Gil de Pascual nació un 31 de enero
en Villaseca de Uceda, hijo de Julio y Gabina, el 2º de siete hermanos. Tiene 2 hijos,
Juan Carlos y Mª Carmen. Vive con su hija,
su yerno Riqui y su nieta Mireya.
Pedro es de esas personas que han permanecido y vivido siempre en el pueblo, en su
pueblo de Villaseca de Uceda. Dedicado a
la agricultura y ganadería, el medio rural ha
sido y es su hábitat natural, conoce de una
manera pormenorizada y a la perfección el
pueblo, su término, los parajes, lugares
recónditos,... Ha estado en él casi siempre.
Hizo la mili, voluntario, durante tres años en
Guadalajara. Resulta increíble que viniese todos los sábados a su pueblo en
bicicleta, regresase, también en bicicleta y estuviese en el cuartel a las siete
de la mañana del lunes al toque de diana.
Me comenta que cuando se va a Madrid, a Guadalajara, a las gestiones
propias e imprescindibles: médico, compras,... desea volver enseguida a su
pueblo, lo echa de menos, necesita respirar su aire, pisar sus calles, montar en su bici.
Pedro vive feliz en su pueblo, me dice que una de las cosas que más le gustan es su horno de leña que le construyó Miguel Bernardo, señala: "me deben de salir bien los corderos asados porque el que los prueba siempre
quiere repetir".
Pedro es el vigía del pueblo, su alguacil, su policía municipal, su vigilante
seguro, lo anda, lo pisa, lo recorre en su bici, una y cien veces al día. La bici
es para Pedro su medio imprescindible para recorrer el pueblo, le permite
moverse, desplazarse por sus calles, ir, volver, cambiar de dirección. Está ahí
casi siempre, tiene un conocimiento exacto y preciso de lo que pasa, cuando llega cualquier persona le examina, le pregunta a dónde va, qué quiere,
qué necesita, le pide el pasaporte, imposible pasar en el anonimato. Constituye el referente de continuo más importante para el pueblo por su control,
protección y seguridad.
Al final del día, cuando la noche ya se dueña de sus calles, cuando el silencio reinará, interrumpido por el ladrido de algunos perros, rapaces nocturnas ya no quedan, Pedro habrá dado su última vuelta, habrá tomado nota
de alguna incidencia, pensará en que encontrará mañana y soñará con lo
que pueda pasar al día siguiente.
Gracias, Pedro, por todo el servicio que estás haciendo para tu pueblo.
Jacinto Sanz Blasco
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