Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 313
Informe Anual 2016 sobre el racismo en el estado español
cree esto y le recrimina que no le diga la verdad. Ante esto el usuario dice que no
va a decir otra cosa diferente ya que ya le ha respondido que lo tiene la policía.
El usuario estuvo en todo momento grabando la conversación con su móvil,
en la que se escucha a los agentes amenazar con la sanción que le van a poner y
con hacer que no consiga regularizar su situación en España. Se le abrió un
expediente sancionador por no querer identificarse y por no contestar y faltar el
respeto a los agentes, ante el cual presentamos un recurso alegando que se había
producido un trato discriminatorio y que se admitiera como prueba la cinta de
grabación de la conversación. Además, se propuso la posibilidad de interponer
una denuncia contra los agentes, pero el usuario optó por seguir el procedimiento administrativo. Estamos pendientes de la resolución.
Dos policías devuelven a una mujer en silla de ruedas, que entró en Melilla,
tirándola al suelo. Diciembre. Algunas ONG marroquíes criticaron la expulsión de una mujer enferma que quería ser atendida en Melilla. En declaraciones
a Europa Press, activistas marroquíes dijeron que se trataba de una nadorense,
Fátima N., de 47 años de edad, con su documentación en regla y que no tenía
necesidad de contar con visado para acceder a la ciudad española.
El Inspector Jefe de la Secretaría General de la Jefatura Superior de la Policía
de Melilla, Óscar San Juan, explicó sin embargo que se trataba de «una señora
muy conocida por la policía en la frontera» ya que «en reiteradas ocasiones ha
intentado entrar así en territorio español». Según el mando, la mujer no llevaba
ninguna documentación encima y se negaba a hablar. Cuando ha llegado al
filtro fronterizo, el policía le ha pedido la documentación, momento en el que
«la señora hace como que no sabe hablar y según la tocan para pararla, se tira al
suelo». (El País 30 diciembre).
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OID NAVARRA. Junio. Identificación y registros discriminatorios. El denunciante se encontraba frente a una bajera con varios compañeros cuando se
acerca un coche de la Policía Foral y se bajan dos agentes para pedirles la documentación. Además, como en la bajera hay varios objetos de segunda mano, los
agentes les piden las facturas de compra. Es entonces cuando uno de los afectados pregunta por qué les piden la documentación a ellos, que hay más gente en
la calle, que eso es racismo. Uno de los agentes responde que de racismo nada,
que tienen que comprobar que los objetos de la bajera no sean robados.
El denunciante les pregunta que por qué sospechan que son robados, que si ha
habido alguna denuncia y el mismo agente le dice que se calle, y que le entregue
la documentación, que si no tienen las facturas que se pueden llevar los objetos.
Finalmente, tras identificarse todos, los agentes se marchan del lugar.
El denunciante dice que no ha entregado factura alguna porque no tenían, que
utilizan la bajera de almacén y que no guarda las facturas de nada, aun así, a
pesar de las amenazas no le ha llegado multa alguna ni les han quitado ningún
objeto.