Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 304
ABUSOS POLICIALES
Por otra parte, Zohuir, ciudadano de origen argelino, asegura que, el pasado
19 de enero, tras verter «accidentalmente» agua de un vaso en el comedor, un
agente le llevó a las duchas del centro, cerró con llave, y le propinó patadas,
puñetazos y golpes con la porra. En el momento en el que el interno estaba en el
suelo y el policía tenía su bota sobre la cabeza de Zohuir –según detalla éste en
su denuncia– , entró una agente y la enfermera del centro, a la que escuchó decir
«deja al chico, lo vas a matar».
Tras la paliza, tuvo que ser trasladado al hospital donde fue intervenido con
17 puntos de sutura y tiene moratones en varias partes de su cuerpo. Cuando
pidió el informe de lesiones, la Policía «se lo denegó». Ambos internos han
insistido en que los policías carecían de identificación en todo momento, aunque dicen poder identificar con facilidad a los agentes que les han agredido.
La Campaña por el Cierre de los CIE (CIEsNO) denunció los hechos e instó al
Ministerio del Interior a que de manera inmediata se creen mecanismos de control y se depuren responsabilidades. Se trata de «garantizar la integridad física y
moral de los y las internas en todo momento». De igual manera, exigieron que
respeten sus derechos fundamentales en cuanto a la atención sanitaria y el derecho a la asistencia jurídica por parte de abogadas y abogados. Y en última instancia «se cierre de forma permanente el CIE de Valencia, espacio que, con su
mera existencia, vulnera los derechos humanos de las personas, y en el que se
han interpuesto más de treinta denuncias por palizas, maltrato y humillaciones»
SAID CATALUÑA. Mayo. Acoso y violencia policial, abuso de poder, vulneración del derecho a la tutela efectiva y expulsión irregular. El Sr. I.S.
lleva nueve años empadronado en Barcelona, pero llegó hace más de diez años
a España para compartir la vida con algunos familiares y amigos. Ahora está
rehaciéndose de la herida del destierro, la misma que a su vez reconforta en la
distancia con el recuerdo de aquella ciudad que lo acogió y donde decidió crecer junto a su gente.
Todo comienza en mayo de 2012, cuando el Sr. I.S. está montando el puesto
en el Muelle de la Madera. De repente, se presenta un grupo de Guardias Urbanos y arremeten contra él y sus compañeros en una actuación policial contra la
venta ambulante irregular. Uno de los policías en moto, lo atropella y le rompe
una pierna. A pesar de interponer una denuncia penal con el asesoramiento de
SAID, el caso se archiva rápidamente. También se archivan los recursos que se
presentan posteriormente, argumentando que el policía no ha tenido la intención de atropellarlo.
Pasados los dos años que dura este proceso, se decide interponer una reclamación patrimonial en el Ayuntamiento solicitando una indemnización por los daños causados. Debido al silencio administrativo que provoca la falta de respuesta de la Administración, actualmente SAID está a la espera del juicio contencioso-administrativo por el recurso presentado por estos mismos hechos.
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