Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 206
LA DOBLE DISCRIMINACIÓN
Servicio Jesuita a Migrantes, dado a conocer en julio y titulado «La trata de
seres humanos. El negocio del comercio con personas», que se publicó con
motivo del Día Mundial contra la Trata, que se celebra el 30 de julio.
El estudio subraya que, solo el comercio de personas mueve entre 6.000 y
9.000 millones de euros y si se suman los beneficios obtenidos del tráfico de
migrantes, la cantidad asciende, según INTERPOL a 39.000 billones de dólares
al año. Citando datos de la Organización de Naciones Unidas (ONU), el «comercio de seres humanos», combinando tráfico a larga distancia con el contrabando transfronterizo, afecta al menos a 4 millones de personas cada año en el
mundo.
Aunque la forma de trata detectada con más frecuencia es la explotación sexual
(un 79%), existen otras dos formas de explotación de personas: la que tiene
como fin la explotación laboral y la trata para el tráfico de órganos.
En el documento también se diferencia entre trata y esclavitud. Una de las
peculiaridades de la trata es la ausencia de un hecho violento en el momento de
reclutamiento, puesto que suele realizarse con el engaño de obtener un empleo.
Si bien, advierte de que en los últimos años también se han utilizado métodos de
control como el empleo del vudú.
Los encargados de reclutarlas, según punteó el informe, pueden llegar a cobrar hasta 450 euros por cada mujer. Mientras, ellas aceptan porque piensan que
van a ir a trabajar como modelos, secretarias o dependientas en un país rico. No
obstante, según puntualizó el estudio, también algunas saben que se marchan al
extranjero para ejercer la prostitución y lo hacen, «no sólo con el consentimiento de sus familias sino con su respaldo entusiasta».
El informe revela que las mujeres y los niños son las principales víctimas de
la trata de personas y apunta datos de la Organización Internacional de las Migraciones que cifran en 500.000 el número de mujeres que entran todos los años
en Europa Occidental para ser explotadas sexualmente. Entre los/as menores
víctimas, se encuentran en especial situación de vulnerabilidad los nacidos en el
entorno de la trata, los llamados «bebés ancla», utilizados por falsos padres para
facilitar su entrada y permanencia irregular en un territorio, o el de los menores
utilizados por los tratantes para coaccionar a su madre a ejercer la prostitución.
Hasta dos millones de niños/as están sujetos a la prostitución en el comercio
sexual alrededor del mundo (datos UNICEF). Además, la trata de menores puede manifestarse de diversas maneras: adopción ilegal de niños/as extranjeros/
as; tráfico de órganos; secuestro de menores para ser utilizados en los conflictos
armados o el ejercicio de la mendicidad. El documento citó algunas de las numerosas rutas de esclavitud sexual como la que va de Myanmar, China y Camboya
hasta Tailandia; la que va de Rusia a los Emiratos del Golfo; la que recorre
desde Filipinas y Colombia a Japón; o la que se mueve desde Brasil, Paraguay,
Colombia y Nigeria hacia España. Asimismo, apuntó que, desde la desaparición
del Telón de Acero, decenas de miles de mujeres y niñas han sido trasladadas
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