Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 142

POLÍTICA MIGRATORIA DEL ESTADO ESPAÑOL OID Catalunya. El Sr. Mykolas nunca debió estar internado. Mykolas es un señor con nacionalidad lituana, que vive hace muchos años en Murcia y no ha tenido nunca problemas con la policía. A día de hoy no tiene trabajo y no había renovado su tarjeta de residencia. En junio, fue detenido por la policía nacional en Murcia. La identificación por parte de los agentes tuvo como resultado una orden de expulsión. Mykolas pasa a disposición judicial y el juez de instrucción decreta como medida cautelar su traslado e internamiento en el CIE de la zona franca de Barcelona. Mykolas no entiende la situación, él piensa que siendo europeo no le pueden expulsar de nuestro país, ahora se encuentra encarcelado en un lugar nuevo, en un centro del cual desconocía la existencia, lejos de sus amigos y conocidos. Una vez en el centro de internamiento, desde el servicio de orientación jurídica le comentan que él no tendría que estar allí, y que no entienden el porqué de su internamiento. Le comunican que, como europeo, no se le puede aplicar la ley de extranjería, tal y como se había hecho, y que según el decreto que regula la residencia de los ciudadanos de los Estados miembros de la Unión Europea, únicamente se puede adoptar la decisión de expulsarlo si existen motivos graves de orden público o seguridad pública, cuestión que no corresponde con su situación. Y que, además, la caducidad de la tarjeta de residencia no puede ser causa de expulsión. A pesar de ello, él continúa privado de libertad en el CIE, lo visitamos para ver cómo se podría denunciar el caso y solucionar su situación. En la segunda vez que intentamos visitarlo, la propia policía nacional del centro nos comunicó que se le había dejado en libertad y a partir de ahí no hubo manera de contactar con él, perdiendo el contacto y paralizando cualquier posibilidad de respuesta legal. Desde SOS Racismo consideramos que lo más relevante de esta situación es que continuamos sin tener información suficiente de lo que está pasando en el CIE y cuáles son las condiciones de vida de las personas que entran en estos centros. No tenemos conocimiento de las situaciones de vulneración de derechos y de las irregularidades que se cometen en la aplicación de la ley de extranjería, como ha pasado con el Sr. Mykolas. La carencia de información esconde situaciones ilegales y supone no visibilizarlas y por tanto, no poder denunciar para erradicarlas o actuar de manera preventiva. Motril. Granada. En el Informe anual la Defensora del Pueblo mantiene su «preocupación» por las condiciones de habitabilidad del Centro de Primera Acogida y Detención de Motril. Alerta de la situación de estas instalaciones, ideadas en principio para albergar durante unas horas inmigrantes llegados en patera, pero que se ha convertido en un centro en el que pasan en él 46 horas. Así, recalcaba que debería de ser sustituido por otro nuevo similar a los que existen en los puertos de Almería o Tenerife o, «cuando menos», someterlo a obras de acondicionamiento, mejorar su ventilación y habilitar un sistema de 141