Presentado el Informe Anual 2016 sobre racismo en el estado español | Page 122

POLÍTICA MIGRATORIA DEL ESTADO ESPAÑOL das. Es decir, se constata un incremento en relación al año 2014. Pese a que estas cifras desde luego están muy lejos de las que se están produciendo en el Mediterráneo del Este y Central, como hemos visto unas 3.770 personas en el Mediterráneo Central y en el Egeo (OIM), no deja de ser moralmente cuestionable en una Europa que dice respetar y velar por los derechos humanos. Más aún, cabe reflexionar y cuestionar la política de control migratorio por parte de la UE y del estado español, que con medidas cada vez más represivas, alambradas, concertinas, muros, detenciones y devoluciones en caliente, obliga a que las rutas migratorias sean cada vez más peligrosas y con mayor coste humano. Por lo tanto, la inmigración en la Frontera Sur del estado español, sigue siendo sinónimo de violaciones de los derechos humanos, sufrimiento y muerte. Sin embargo, pese a estos dolorosos resultados, para Frontex y la UE el control migratorio en la Frontera Sur del estado español, se considera un «modelo» y de hecho, las medidas que los diversos Estados están llevando a cabo ante la crisis humanitaria de las personas refugiadas en el Este y Sur de Europa así lo demuestran. Europa construye vallas y sigue el modelo de Ceuta y Melilla. Buena parte de las medidas que quiere implementar la UE tienen un precedente en el estado español. Las expulsiones a Turquía, ya se vienen realizando aquí en forma de «devoluciones en caliente» y el acuerdo entre Turquía y la UE tiene su precedente en la política de externalización de fronteras que España viene llevando a cabo con Marruecos. LA «PRESIÓN MIGRATORIA» COMO ARGUMENTO DE CONTROL MIGRATORIO Como vimos anteriormente, en 2015 se produjo una bajada significativa de entradas por salto a la valla, que han pasado de 2.200 en 2014 a tan sólo 155 en 2015, sin embargo, en el discurso político y mediático se sigue hablando de «presión migratoria», recurriendo a imágenes de «saltos masivos» a la valla, «avalanchas», se sigue abusando de expresiones tales como «nos encontramos ante un cambio paradigmático», «este hecho marca un antes y un después», aludiendo en ocasiones a situaciones que, en realidad, no representan la novedad del calado que tales afirmaciones parecen indicar. Sin embargo, este descenso en el número de entrada a través de las vallas debe analizarse a la luz de la política de externalización de fronteras y la fuerte y dura represión que está llevando a cabo las fuerzas de seguridad marroquíes, además de las medidas represivas de control migratorio como las concertinas colocadas en 2014, la entrada en vigor de la «ley Mordaza» y la institucionalización de las devoluciones en caliente. Sin embargo, el discurso durante todo el año 2015 continuará en la lógica de la «presión migratoria», para lo cual, todas estas medidas de control adoptadas serán legitimadas a partir de su funcionalidad en tanto solución a dicha presión. A principios de 2015 los medios de comunicación continúan teniendo una mirada alarmista, hablando de «presión migratoria» con saltos masivos, difíci- 121