38 ■ DEPORTES
FARO DE VIGO
LUNES, 1 DE MAYO DE 2017
AMFIV 68
Shelley Cronau, Abdi Jama( 8), Agustín Alejos( 15), Lorenzo Envó( 20), Salvador Zavala( 23) – cinco inicial –, Julio Vilas, Manu Lorenzo, Berni Costas( 2).
Tiros de 2: 27 / 49( 55 %). Tiros de 3: 1 / 4( 25 %). Tiros libres: 11 / 19( 58 %). Rebotes: 28 defensivos y 3 ofensivos. Asistencias: 20. Pérdidas: 17. Robos: 5. Faltas: 14.
WIESBADEN 59
John McPahil( 15), James Palmer( 2), Janet McLachlan( 23), Matthias Guntner( 11), Tommie Gray( 8) – cinco inicial –, David Amend.
Tiros de 2: 25 / 57( 44 %). Tiros de 3: 1 / 5( 20 %). Tiros libres: 6 / 11( 55 %). Rebotes: 24 defensivos y 7 ofensivos. Asistencias: 14. Pérdidas: 15. Robos: 5. Faltas: 18.
PARCIALES: 9-18, 21-12( 30-30), 18-9( 48-39), 20-20( 56-49).
ÁRBITROS: Hrvoje Pencinjer( Croacia), Cristian Roja( Italia) y Krunoslav Peic( Croacia). Sin eliminados.
INCIDENCIAS: Pabellón Municipal de Navia. Casi lleno.
BALONCESTO EN SILLA DE
Paquete urgente
El Amfiv se sobrepone al pánico del inicio( 9-20) y dedica el primer
ARMANDO ÁLVAREZ ■ Vigo
En Navia se convoca a los ausentes.“ Pablo Beiro, Pablo Beiro”, truenan sus pobladas gradas. Nadie muere mientras sea recordado. El cielo replica con una granizada, estruendosa y breve, como repiqueteando un telegrama de agradecimiento. El Amfiv cabalga a hombros del gigante que lo fundó. La escuadra ha conquistado la Challenge Cup, el primer título de su historia; también el primero europeo para el deporte colectivo vigués de élite. En la cancha, abrazos, carcajadas y lágrimas a mares. La culminación de un largo y áspero camino.
La ansiedad pesó en el inicio, una mezcla de anhelos y obsesiones: las ganas de homenajear a Pablo Beiro, el 35 º aniversario de la entidad, las finales europeas perdidas en 2006, 2008 y 2010, el fervor de los aficionados... El 9-20 al inicio del segundo cuarto anunciaba debacle. Berni Costas lideró la reacción sin necesidad de anotar. La agresividad defensiva del capitán agitó a sus compañeros. Todo cambió tras el descanso( 30- 30). Agustín Alejos repartió asistencias. Cronau excavó túneles en la zona alemana. Zavala activó su prodigiosa muñeca. Envó hizo sangre en las transiciones rápidas. El Amfiv espantó sus fantasmas( 48- 39 en el tercer cuarto). Tras haber superado el miedo a perder, supo gestionar el miedo a ganar del último tramo, cuando el Wiesbaden quemó sus cartuchos. El último minuto desató ya el festejo.
El Rhine River Rhinos Wiesbaden prestigia este trofeo, confirmando todas las cualidades que había apuntado en la fase de grupos. Es un equipo de juego consistente, rico a nivel táctico, solo condicionado por su limitada rotación. El imponente físico de los vigueses, que les permite sostener un elevado ritmo, contribuyó a torcerles el pulso. El Amfiv se ha coronado como vive, fiel a su filosofía, a la carrera.
Esa apuesta,
La ansiedad en el arranque se tradujo en canastas fáciles falladas y pérdidas
José Antonio Beiro sénior señala al cielo mientras se abrazan Costas, Cronau,
sin embargo, exige alegría, casi despreocupación. Y a los locales les asfixió la responsabilidad en el arranque. Tiros librados golpeaban como piedras el tablero. Alejos falló sus cinco tiros en el primer cuarto. Envo y Jama, el que intentaron( 2 / 11 fue el balance general). El nerviosismo se tradujo en pérdidas, siete en este parcial, casi tantas como las promedidas por partido en el resto del torneo. El
Wiesbaden despegó con un 1-8 y estabilizó su ventaja en el entorno de los diez puntos.
Los alemanes imponían su fórmula. McPhail, un extraordinario punto bajo, manejaba el crono. McLachlan, la gigantesca canadiense, martilleaba desde media distancia. El Wiesbaden anotaba la mitad de sus intentos. El Amfiv se sentía incapaz de blindar su pintura. Ese 9-20 al inicio del segundo cuarto suponía incluso un daño limitado, aunque alarmase.
Iglesias recurrió al botiquín de las urgencias. A Vila y Costas los suele emplear juntos para imprimirle a los partidos una marcha más. Esta vez los ametralló consecutivamente: Vilas llevó la presión a la cancha contraria y después lo sustituyó Costas como un chute de adrenalina. El Wiesbaden no fue capaz de lanzar a canasta en