PRADERA
Un buen día en aquel sitio tan cálido
los pájaros cantaban con mucha alegría,
su campo fresco,
su aire puro no se parecía a la ciudad fria,
no había límites ni normas absurdas solo eras
tu, y tu pradera fresca llena de alegría donde se nos fue el miedo.
En esta pradera donde las ovejas pastan
y el pastor descansa.
llega el atardecer las flores se marchitan entre la hierba.
Con sus bellas hojas cayendo sobre el suelo,
despidiendo el verano y embelleciendo el otoño.
Es un buen lugar para disfrutar de la hierba verde y sintiendo la brisa pasar,
El calor ya pasó y el frío vendrá los pájaros ya se van
y las hormigas se esconden.
Rafael Barbosa
TUS BESOS
Una sombra oscura