POSESIÓN DE VERSOS | Page 17

como sus lágrimas se derraman ante sus puertas de repente el tiempo dejó de avanzar y mis únicas esperanzas se esfumaron como tu única ráfaga de calor. ¡Oh! frío y gélido invierno déjanos llorar, déjanos derramar todas nuestras lágrimas de alegría y de tristeza Verónica Millán EL AYER Y EL MAÑANA Nadie recuerda ni sus ayeres ni sus mañanas, pero lo que se queda en nuestro corazón es la amistad tan pura como los destellos del hielo que hay en mi corazón, mi amiga, mi dulce amiga que me amaba y me amará, que me dice que no me ha dejado de querer ni dejará de quererme.