propiciando grupos de aprendizaje interactivos que no necesitan converger de manera presencial para poder llevar a cabo un proceso de enseñanza aprendizaje.
Aunque existen escépticos que aún tienen sus dudas si el uso de la tecnología en la educación es de beneficio o retrocede el aprendizaje creyendo que el software hace todo por la persona, existen otros que han visto en las herramientas tecnológicas una fuente de generación de aptitudes y actitudes que pueden desarrollarse en la persona: pensamiento crítico, auto dirección, metacognitivismo, solución a problemas, el trabajo colaborativo, etc.
No obstante, sin debatir quien tiene la razón, se puede evidenciar que el uso de la tecnología usado de manera adecuada beneficia y eficientiza el proceso de enseñanza aprendizaje, pero este nuevo modelo educativo requiere un replanteamiento en el ámbito de la evaluación educativa comparada con el modelo tradicional.
A juicio personal, por experiencia propia, producto de participar en un proceso formativo dirigido de manera semi presencial, en constatado que la educación semi presencial utilizando herramientas tecnológicas es fructífera cuando se planifica estableciendo procedimientos, técnicas, instrumentos y criterios que se contextualicen a las necesidades educativas de los estudiantes.