La innovación educativa no puede alcanzarse con exámenes, pues estos
conducían a una visión de la educación a un carácter más cuantitativo que
valorativo. El propósito de la verdadera educación debe ser el desarrollo de la
autonomía personal. En su momento el cambio del modelo tradicional de
evaluación mostro conflictos entre la confiabilidad y la relevancia de los
resultados.
El cambio de paradigma de la evaluación educativa proponía una evaluación
más flexible y que respondiera a las necesidades y perspectivas de diferentes
niveles, que proporcionará información relevante para la toma de decisiones, en
otras palabras que la evaluación se convirtiera en proceso valorativo y progresivo.
Pero como todo cambio al inicio presentó dificultades pues los educadores
esperaban que el nuevo paradigma les proporcionara reportes que simplificarán
sus tareas en lugar de hacerlas más complejas.
Pero la innovación de la evaluación educativa y con esto el surgimiento de un
nuevo paradigma de la evaluación educativa, era más que necesario pues la
evaluación de los años 70’s hacía más complejo el proceso de toma de
decisiones y no permitía alcanzar el propósito de proporcionar información útil y
confiable.
La nueva Evaluación que surge a consecuencia de la innovación educativa, es
una evaluación más flexible, que respo nde a las necesidades de información
para el cumplimiento de objetivos y toma de decisiones.
Con el nuevo paradigma de evaluación se pretende que la evaluación
sea
más
práctica,
proporcionando
información
específica.