Pleasures & Desires, Magazine Enero 2020 (A0 N3) | Página 20

Tradiciones Tradiciones DE MAGOS, REYES Claude Vignon - Adoration of the Magi 1624 - (MeisterDrucke-126682) A solo un paso de terminar el “Guadalupe - Reyes” es momento de darnos un tiempo. Por un lado debemos dar gracias por el año que empieza (y por el recalentado que se termina) y por el otro prepararnos para los nuevos retos y proyectos que emprenderemos. Eso sí, mientras lo hagamos, que tal si acompañamos nuestros pensamientos con un pedazo de la tradicional Rosca de Reyes; Esa que acompaña la última fiesta de la temporada y que esta cargada de simbolismos y recuerdos. Y es que no importa si es en la oficina o en la casa con la familia, por todos lados se dejan ver los colores de la fruta seca y el olor del pan recién horneado que se comparte en honor a la adoración que dieran los reyes magos al niño Dios. El inicio de la adoración y del misterio. Según la tradición católica, unos magos (refiriéndose en su origen a sabios), que venían de Oriente, llegaron a Jerúsalen preguntando: "¿Donde esta el rey de los judíos recién nacido?. Porque hemos visto su estrella en 18 el oriente y venimos a adorarlo" (Evangelio según Mateo 2: 1-2). Esa es la referencia que tenemos de esos personajes místicos de los cuales no se conocía mucho, pues en la Biblia no se especifica nombre, procedencia o mayor dato que diera luz sobre ellos. Solo los mencionaba apuntando a la humildad con la que grandes reyes reconocían en un pequeño niño al hijo de Dios nacido entre los hombres. Es así y con estos datos que pasaron muchos años sin que nadie conociera a ciencia cierta quienes eran estos misteriosos personajes. Fue poco a poco y por participación de la cultura popular y religiosa que fuimos conociendo un poco de su historia. El nombre por ejemplo nos lo da en el siglo lX el historiador Agnello, en su escrito "Pontificalis Ecclessiae Ravennatis" el cual los nombra como Melchor, Gaspar y Baltasar. Por otro lado la procedencia se les daba, identidicándolos con las tres grandes regiones conocidas en ese entonces, de tal manera que se decía que Melchor era un