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Fraking El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica de extracción de fuentes no convencionales que hasta estos últimos años no han sido explotadas en gran medida. La técnica, permite extraer los recursos de los depósitos de “shale”, lutitas en castellano, los cuales se encuentran a gran profundidad (varios cientos de metros). Se trata de hidrocarburos no convencionales procedentes de una roca sedimentaria que contiene en su interior gas y petróleo. Se habla de hidrocarburos no convencionales, porque no lo son. En el caso de los hidrocarburos convencionales, el gas o el petróleo se filtra entre grietas o rocas permeables desde la roca madre, hasta un depósito que lo mantiene retenido a presión bajo el suelo. Por lo que, al perforar dicho depósito, el producto sale a la superficie por sí mismo. Sin embargo, en el caso de las lutitas no es así. La principal característica de esta roca, es que no posee la suficiente permeabilidad como para que el petróleo y el gas puedan ser extraídos mediante los llamados métodos convencionales. Al encontrarse el petróleo o el gas capturado en el interior de esas rocas, la solución es distinta: se recurre a la fracturación de la propia roca. El crudo procedente de estas rocas, es el llamado shale oil o tight oil. Dicho termino se refiere a un tipo de crudo más fácil de tratar por las refinerías, lo que lo posiciona por delante del crudo de países como Canadá (su crudo es un crudo pesado, más difícil de refinar). Por tanto, a la hora de exportarlo otorga una gran ventaja. Es aquí, donde el fracking tiene lugar. En primer lugar, se realiza una perforación hasta que se alcanza el nivel subterráneo donde se encuentran los esquistos. Tras esto, se introduce un tubo de acero que sella el conducto y rellenan la parte externa con cemento. El conducto no tiene por qué ser exclusivamente vertical: la perforación horizontal ha sido uno de los grandes avances que también ha permitido llegar a un mayor número de fuentes de esquisto de las capas donde esos encuentran localizados. Son estos avances tecnológicos y uso de la perforación horizontal, los principales causantes de que, a finales de la primera década del 2000, tanto el gas como el petróleo extraído mediante fracking hayan dado un futuro prometedor a los EEUU. Finalizado el conducto, se inyectan a través de él grandes cantidades de agua con aditivos químicos y arenas especiales que permiten crear pequeñas grietas en la roca y mantenerlas. De tal forma, que el gas y el petróleo es liberado, regresando a la superficie con parte del fluido inyectado. Este proceso, es el que ha permitido que EEUU haya conseguido en tan poco tiempo convertirse en la potencia mundial productora de petróleo y gas. 19