muy afín a esas ideas. Las emisiones y la contaminación de las técnicas de extracción de ambos
países, han dado ya de que hablar y han sido motivo de mucha controversia, por lo que habrá que
esperar como podría afectar las futuras políticas ambientales a las políticas energéticas.
América del Sur
En la pasada década Venezuela se ha dedicado a llevar a cabo “misiones sociales” o subvenciones
a partir de los beneficios y márgenes conseguidos con la exportación de crudo. Con el brusco
descenso del precio del barril que se ha producido desde el año 2014 las cuentas públicas
venezolanas se han visto muy resentidas, así como su economía. Se ha producido una paralización
de la llamada “petropolítica” que había llevado a cabo Venezuela desde principios del siglo XXI.
En Colombia el proceso de paz puede verse afectado por el descenso del precio del petróleo. El
Gobierno colombiano necesita de muchos ingresos para poder hacer frente a la normalización del
conflicto y a la desmovilización de las FARC, y el actual escenario deja las cuentas públicas
colombianas bastante mermadas.
Las reformas energéticas llevadas a cabo por el Gobierno mexicano en el año 2012 junto a los
principales partidos de la oposición suponen un importante paso para la liberalización y la entrada
de inversión extranjera en el mercado energético mexicano. La bajada del precio del crudo puede
suponer una paralización o una importante minoración de los positivos efectos que se preveían
para la economía mexicana.
Europa
La caída del precio del petróleo constituye una oportunidad para que muchos países, en este caso
podría ser la Unión Europea, reduzcan los subsidios a la energía y utilicen el ahorro para
transferencias mejor dirigidas, y que para algunos aumenten los impuestos sobre la energía y
reduzcan otros impuestos.
Tanto los exportadores como los importadores de petróleo deben trabajar hacia la liberación de
los precios internos del crudo, o adoptar fórmulas de precios automáticas. De esta manera, el uso
de transferencias muy concretas, financiadas con ahorros fiscales de los precios más altos del
petróleo, protegerían a los grupos más vulnerables a estas fluctuaciones del precio del crudo.
En la zona del euro, donde la demanda es débil y la política monetaria convencional ya hizo casi
todo lo que puede hacer, es crucial aplicar los mensajes del banco central sobre la orientación de
la política monetaria para anclar las expectativas de inflación a mediano plazo en un contexto de
reducción de los precios del petróleo.
Los bajos precios del petróleo en Europa deberían traducirse en un mayor gasto y por lo tanto
apoyar al crecimiento de la economía de la región. Esto se debe a que el aumento en el gasto de
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