PERSPECTIVA
CORTO – MEDIO PLAZO:
Durante las próximas semanas van a continuar las negociaciones para concretar los
términos del acuerdo. Es probable que se llegue hasta la fecha fijada como límite del 30
de junio para que las partes firmen un documento. En los meses posteriores, una vez
realizadas las verificaciones sobre el programa nuclear iraní, se deberían ir levantando
las sanciones económicas.
LARGO PLAZO:
A largo plazo crece algo la incertidumbre, pero es previsible que un acuerdo beneficioso
para todas las partes siga en pie. Una fecha clave en el horizonte es noviembre de 2016,
cuando Obama deje la Casa Blanca, y se pueda producir un cambio en la política de
Estados Unidos.
BOTTOM LINE
A nadie deben sorprender las controvertidas declaraciones del Secretario de Estado de
los Estados Unidos, John Kerry, cuando dijo que un acuerdo con Irán nunca sería
vinculante. Es evidente que si existen dudas razonables sobre la voluntad de Irán por
cumplir su parte del acuerdo nuclear, se podrían restaurar las sanciones e incluso tomar
medidas de carácter militar, a pesar de los documentos firmados. Por tanto, no hay que
ver este acuerdo como un fin último, sino como un gesto más hacia la estabilización de
la región.
M
MASTER INTERUNIVERSITARIO EN ANALISTA DE INTELIGENCIA
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