EQUIPO DE ANÁLISIS
TURQUÍA 2016
crecimiento medio del 5% anual, con picos de más del 9% incluso en la época más dura de
la crisis.
Los objetivos de estos esfuerzos se centraron principalmente en la reestructuración del
sector financiero, control del déficit público, incremento la inversión extranjera directa en la
economía turca en áreas de infraestructuras, sanidad y tecnología y una clara apuesta por
el sector servicios liderada por el turismo, un sector clave para la economía y fuente
principal de ingresos.
Pese a su gran potencial y tras diez años de crecimiento en los que Turquía se había
convertido en uno de los más importantes mercados emergentes, los últimos años del
gobierno de Erdoğan se han ido radicalizando hacia el autoritarismo y hacia una política
intervencionista que ha ido incrementando la incertidumbre tanto a nivel interno como
internacional. La abiertas críticas a la política del Banco Central; la intervención de
entidades financieras por razones políticas como el caso Bank Asya;la construcción
visionaria de proyectos faraónicos como el Canal artificial paralelo al Bósforo o la
corrupción en el gobierno, son algunos de los factores claves para analizar el
desaceleramiento de la economía turca de los últimos tres años.
Junto a ello, los factores externos también han afectado de manera directa a la
consolidación financiera y económica de Turquía. La crisis europea, el hundimiento del
mercado ruso a causa de las sanciones, el reajuste de la política monetaria de Estados
Unidos y, especialmente los conflictos en Irak y Siria han debilitado de manera sensible la
fortaleza de la economía turca.
ANÁLISIS P.I.M.
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REPÚBLICA DE TURQUÍA