EQUIPO DE ANÁLISIS
TURQUÍA 2016
Durante dicha reunión, el Partido Republicano del Pueblo (CHP) criticó la actitud tolerante
del Gobierno del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP) con el ISIS, y propuso crear
una comisión de investigación de los atentados. Esta propuesta fue apoyada por el prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HDP) y rechazada por el AKP, lo que provocó
varios cruces de duras acusaciones.
Este momento de la política turca ha marcado las diferencias entre los parlamentarios: el
HDP ha acusado abiertamente al gobierno de la mala gestión de las negociaciones de paz
y le ha culpado de la escalada de fallecimientos en Turquía. Por otro lado, el CHP, ha
acusado a la pasividad gubernamental de permitir afiliaciones turcas al ISIS. Estas
acusaciones abren una brecha en la política turca (no solo a nivel PKK-AKP), ya que el
HDP, no cuenta solo con votos kurdos, sino que también tiene apoyo de muchos turcos de
izquierdas.
Las recientes actuaciones del gobierno turco han llevado a la comunidad internacional a
pronunciarse, tal y como lo hizo al organización internacional Human Rights Watch (HRW)
en su informe anual en Estambul este 27 de enero. La organización comunicó que los
derechos humanos en Turquía han sufrido uno de los mayores retrocesos de su historia.
Acusó al gobierno de Erdoğan, de estar implementando “políticas del miedo” contra
periodistas encarcelados para que estos no critiquen su gestión. Además, la portavoz de
HRW dijo estar preocupada por el hecho de que Ankara esconda el número de víctimas
civiles que los desórdenes se han cobrado.
Con todo esto, cabe destacar que la estabilidad interna de Turquía (al menos en lo que al
gobierno concierne) se está debilitando, las fisuras entre partidos aumentan conforme
incrementa la tensión, y la comunidad internacional no parece aprobar las últimas
decisiones del gobierno. En pocas palabras, y tal y como dijo la investigadora de HRW,
Emma Sinclair-Webb, en relación a Turquía: “El descalabro del proceso de paz kurdo, la
represión de los medios de comunicación y, finalmente, la erosión del sistema de justicia
hacen prever tiempos oscuros”.
LA MINORIA ALEVI
Los alevíes turcos, a pesar de no contar con la total aprobación del presidente del país, no
pueden ser considerados como una minoría de la que el AKP quiere liberarse. Tal y como
apuntó Emrullah Isler, el AKP considera que los alevíes están dentro del Islam, y por tanto
de Turquía.
No obstante, cabe destacar la aportación de Erdoğan que comentó que los “buenos
alevíes” son los “alevíes con Ali”, los que aceptan ir a la mezquita. Si bien dicha aportación
es peyorativa, el rechazo del gobierno de Ankara a esta población no es en absoluto
comparable con el rechazo a otras minorías como a la kurda por ejemplo. Es más, el AKP
ANÁLISIS P.I.M.
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REPÚBLICA DE TURQUÍA