EQUIPO DE ANÁLISIS
TURQUÍA 2016
atentados: en 1987 mataron a diez ciudadanos de Midyat y poco después acabaron con la
vida de 30 personas en Omerli. Este último atentado dio paso a la famosa frase de Ocalan:
“Let’s kill, and become the authority”.
En los años siguientes, lejos de mermar la capacidad de atentar del PKK, se sucedieron los
asesinatos y secuestros. En 1992, el gobierno de Estados Unidos declaró incluso que el
PKK controlaba el cártel de narcóticos en Europa. Poco después de estas declaraciones y
debido a la imagen que el PKK se estaba labrando, Ocalan anunció un alto al fuego
unilateral, para mejorar su imagen pública y reivindicar la independencia de manera legal.
No obstante, dicho alto al fuego -como otros del PKK- nunca se produjo.
Desde un punto de vista nacional, el PKK que había sido una pequeña organización
clandestina, pasó a ser un movimiento transnacional organizado, con partidos políticos y
prensa en Turquía y en otros países europeos. Los noventa marcaron el comienzo de la
voz kurda: los que habían sido llamados “turcos de las montañas” pasaron a publicar
prensa en el país, y el PKK ganó elecciones en territorios habitados por kurdos, e incluso
escaños en el parlamento. Además, el gobierno turco cambió su posición, pasando de una
negación rotunda a un reconocimiento condicional.
En pocas palabras, en un contexto de conflicto armado entre el PKK y el estado turco, se
aseveraron públicamente algunas de las reivindicaciones políticas de la minoría kurda en
base a su identidad. Este encuentro se ha cobrado alrededor de 45.000 vidas y, pese a un
alto al fuego del PKK entre 1999 (fecha en que Ocalan fue detenido en Kenia) y 2004, la
rivalidad siguió candente hasta 2013, cuando el gobierno turco inició las conversaciones de
paz con el PKK.
ANÁLISIS P.I.M.
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REPÚBLICA DE TURQUÍA