P.I.M. GRUPO TURQUÍA | Seite 40

EQUIPO DE ANÁLISIS TURQUÍA 2016 Para el ambicioso y expansionista CUP, la guerra debería solucionar los problemas del imperio. No obstante, fue todo lo contrario, y las nuevas pérdidas y el desastroso resultado de las invasiones otomanas se achacaron a la “traición armenia”. A partir de 1915, los armenios pasaron a ser el chivo expiatorio y los nacionalistas turcos fueron llamados a boicotear las empresas armenias y a difundir presuntos delitos por activistas armenios. Los periódicos de estos últimos fueron clausurados y -conforme el imperio perdía esperanzas de ganar la guerra- se radicalizaba la persecución de los armenios, persecución que acabaría en genocidio. El llamado genocidio armenio duró hasta 1918, y se reanudó entre 1920 y 1923. Fue perpetrado por turcos otomanos, y kurdos sin más motivación aparente que la compensación económica que recibían por delatar armenios. Consistió en un proceso de ejecuciones masivas, encarcelamientos, torturas, privaciones de bienes, reformas legales para destruir la economía armenia, deportaciones, hambrunas provocadas y destrucción de cualquier trazo de cultura armenia. En cuestión de semanas la elite armenia fue eliminada, y los supervivientes armenios que no fueron deportados se vieron forzados a abandonar el cristianismo y a adoptar en su lugar el Islam. Este genocidio resultó en la pérdida de más un millón de vidas, amén de las decenas de miles de armenios que huyeron del país. LAS GUERRAS ARABES La problemática armenia y las pérdidas de territorios no fueron los únicos conflictos internos del Imperio Otomano. De hecho, poco después del inicio de la Primera Guerra Mundial, el imperio intentó en vano aferrarse a sus territorios de Oriente Medio. El ya mermado imperio ambicionó consolidarse cuando ya era tarde, ya que desde antes de la gran guerra se empezaba a hablar de nacionalismo árabe, y el enemigo de éste era el Imperio Otomano. Además, los aliados y en particular Gran Bretaña, se adelantaron al imperio: ya habían negociado con Husayn, el jerife de la Meca. Los británicos prometieron que si los árabes apoyaban a los aliados, éstos les liberarían del dominio turco, ANÁLISIS P.I.M. 40 REPÚBLICA DE TURQUÍA