EQUIPO DE ANÁLISIS
TURQUÍA 2016
está diplomado por un instituto de imanes y está formado como economista. Militaba en los
partidos islamistas desde hacía varias décadas y fue en la cárcel durante su condena por
incitación al odio, donde terminó de madurar su idea de la creación de un partido político
del que en 2001 se puso al mando.
En noviembre de 2002 el resultado de las elecciones llevó al poder al AKP, (Partido de la
Justicia y Desarrollo creado en 2001 por Recep Tayyip Erdogan) un partido de orígenes
islamistas, “que durante su campaña continuó presentándose como «conservador
democrático», nunca como islamista” (RUBIOL 2004:480).
[Las elecciones generales de 2002, con el voto predominantemente musulmán, han
colocado a Taieb Erdoğan (ex alcalde ISLAMISTA de Estambul ) como presidente de
Gobierno de la LAICA Turquía.] (MORALES LEZCANO 2006:46.
Por primera vez en la historia de la kemalista república de Turquía llegaba al poder
un partido de raíces islamistas aunque ya en los 90 el partido islamista de Erbakan llegó al
poder poniendo en peligro los fundamentos del Estado laico frente al objetivo de los
fundamentalistas islámicos de establecer la ley coránica, partido que sólo duró en el poder
un año.
Cabe destacar que en las elecciones celebradas el 3 de noviembre de 2002 era
necesario un 10% mínimo para tener representación en el Parlamento lo cual implicó la
ausencia de partidos como el DSP (Partido de Izquierda Democrática) de Ecevit en el
Parlamento. Dicho en otras palabras el AKP llegó al poder, en parte, debido al sistema
electoral vigente.
El programa renovador del partido incluía ideas, que expone ZARCONE (2004),
tales como la integración en la Comunidad Europea, una economía de mercado y la
conservación de la cultura tradicional a través de la modernización y la defensa de los
valores de la familia.
Tras la victoria de su partido, Erdogan marcó como objetivo prioritario comenzar las
conversaciones/negociaciones para una posible entrada del país en la Unión Europea.
Dicho objetivo fue apoyado desde un principio por Estados Unidos y rechazado por varios
países de la Unión como Francia y Alemania.
Tanto el gobierno como el país son una inusual combinación de orígenes islámicos y
orientación prooccidental. Pero este pro-occidentalismo no conlleva una modificación en
cuanto a tendencia religiosa se refiere y los grupos laicos no terminan de convencerse de
las verdaderas intenciones de su presidente. “El problema es que la desconfianza de los
secularistas está muy arraigada y para ellos Erdogan utiliza la conocida práctica islámica
de la disimulación (takiyye) por la cual se ocultan las verdaderas intenciones hasta que
llega el momento oportuno para mostrarlas” (SENDAGORTA 2002).
ANÁLISIS P.I.M.
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REPÚBLICA DE TURQUÍA