EQUIPO DE ANÁLISIS
TURQUÍA 2016
evidente el objetivo de construir y consolidar una “identidad
solida”, un abandono de las ideas heredadas del padre del
todos los turcos, “Ataturk”, fuertemente arraigadas desde la
fundación de la República de Turquía en 1.923. Otro asunto
candente era el evitar nuevos golpes de estado de los
autoproclamados garantes de la estabilidad: las cúpulas
militares, o intentar abrir otras vías de políticas en materia
de alianzas que no pasasen exclusivamente por formar
parte del club europeo.
La sociedad turca, mayoritariamente islamista, aún estando
polarizada había insertado en su ideario principal, que los principios “kemalistas” eran el
mejor camino de su inserción en occidente. Parte de las elites económicas y militares
seguían ostentando su parcela de poder, sin olvidar que los gobiernos militares no habían
sido mal vistos por la sociedad civil.
Abrirse a otras partes del mundo con una política exterior expansiva, e intentar construir
una identidad turca duradera, “deskemalizar” la política interior y exterior, fueron la vía de
asentarse en el poder y de no pasar por él de manera transitoria.
La administración “Bush padre”, había dado muestras de un cierto abandono después del
fin del mundo bipolar, Europa no terminaba de encuadrar a la República turca como parte
importante en la geopolítica de la zona... Tomar otros caminos fue la decisión de Recep
Tayyip Erdoğan, aplicando la doctrina de las ideas de la “Profundidad estratégica”.
Con una línea política predefinida como instrumento de inserción en el mapa geopolítico
mundial, el gobierno del A.K. Partisi, ve que el resultado del pasado 11 de septiembre de
2001, se puede adaptar a sus planes para realizar cambios radicales en su política
internacional, y adoptar un rol más activo en el mundo.
ANÁLISIS P.I.M.
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REPÚBLICA DE TURQUÍA