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CASCO AL AGUA
La insólita respuesta de Croacia al calor extremo.
En la isla croata de Brac, un grupo de turistas halló una manera inusual de sobrellevar las altas temperaturas: montar a caballo directamente en el mar. En Supetar, varios visitantes probaron esta experiencia como una forma de alejarse del bullicio urbano y refrescarse en contacto con la naturaleza y los animales, en medio de una de las olas de calor más severas registradas en Europa.
UNA IDEA NACIDA EN LA INFANCIA
El dueño del rancho que ofrece los recorridos explicó que la iniciativa surgió de sus propios recuerdos de niñez, cuando salía a
la playa junto a caballos durante los días de calor más intenso. Según explicó, estos animales resisten mejor el frío que las altas temperaturas, por lo que sumergirse en el mar se convierte en un alivio natural para ellos.
UN FENÓMENO QUE GOLPEA A TODO EL CONTINENTE
La escena en la costa croata refleja un problema mucho más amplio: temperaturas que superaron los 40 ° C en distintos países europeos, obligando a emitir alertas sanitarias para millones de personas. La ola de calor no solo compromete la salud pública, sino que también intensifica la sequía, afectando cosechas, la generación de energía nuclear y el transporte fluvial en tramos que van desde Austria hasta Hungría.
ANIMALES Y HUMANOS, UN MISMO DESAFÍO
Mientras gobiernos y sectores productivos enfrentan las consecuencias económicas y ambientales del calor extremo, escenas como la de Brac muestran también cómo los animales de trabajo y compañía-tan expuestos como las personas a estas temperaturas- requieren estrategias específicas de cuidado. En este caso, el mar se convirtió en la solución más simple y efectiva para mantener a los caballos frescos, al tiempo que ofrece a los turistas una experiencia diferente frente a un verano marcado por el calor histórico.