PETS EXPERTS 41
HELADO 2.0
Detrás de Ice Cream for Pets hay más de cuarenta años de oficio heladero. Una familia construyó su nombre en la fabricación industrial de helados para terceros. Cuando esa etapa se cerró, la familia decidió no dejar el frío atrás, sino reorientarlo hacia un público distinto: las mascotas.
UNA IDEA QUE YA EXISTÍA HACE VEINTE AÑOS
El germen del proyecto se remonta a 2006, cuando la familia probó, junto a una universidad veterinaria, si un helado sin lactosa ni azúcar podía formar parte de la dieta ocasional de los perros. El hallazgo fue revelador: lo que entusiasmaba a los animales no era imitar el helado humano, sino incorporar ingredientes propios de su alimentación, como hígado o paté. Sin embargo, meter proteína cárnica en una fábrica pensada para consumo humano era entonces un riesgo demasiado alto, y la idea quedó guardada.
EL MOMENTO DEL“ PET HUMANIZATION”
Casi dos décadas después, el contexto ha cambiado. Los dueños de mascotas piden para sus animales productos cada vez más parecidos a los que
Una herencia heladera que cambia de rumbo.
ellos mismos consumen, y las encuestas del sector muestran una alta disposición a probar un helado pensado específicamente para perros. Ice Cream for Pets se posiciona no como un premio esporádico, sino como un pienso complementario: refresca, hidrata y aporta nutrientes, con leche deslactosada, fibra en lugar de azúcar, proteína animal y puré de verduras.
EL VERANO COMO ALIADO Y LA LOGÍSTICA COMO OBSTÁCULO
El calor es el gran argumento comercial del producto: los perros regulan peor su temperatura en los meses cálidos y suelen perder apetito, algo que un snack frío y lamible puede paliar. El reto real, no obstante, está en la distribución, ya que requiere cadena de frío hasta el punto de venta, algo poco habitual en el pet food tradicional. Por eso el lanzamiento será gradual: primero tiendas especializadas y clínicas veterinarias, luego grandes ciudades y el arco mediterráneo, con Iberzoo Propet como primera vitrina en marzo.
MIRADA PUESTA EN EL EXTRANJERO
Con la vista puesta en mercados como Alemania, Reino Unido o Estados Unidos, el proyecto plantea sus primeros pasos en España como un banco de pruebas: ajustar sabores y formatos según la respuesta del consumidor antes de dar el salto internacional.