BIENESTAR
COMUNICACIÓN
HUMANO-ANIMAL
Una nueva era en la comunicación humano-animal.
La posibilidad de“ hablar” con perros y gatos ya no parece ciencia ficción. Gracias al avance de la inteligencia artificial( IA), investigadores desarrollan herramientas capaces de interpretar señales no verbales de animales domésticos, como gestos, ladridos y movimientos corporales. La meta: convertir estos datos en mensajes comprensibles para sus dueños, facilitando una comunicación interespecie más directa y empática.
PROTOTIPOS EN MARCHA: DEL LADRIDO AL LENGUAJE
Startups como Petpuls, en Corea del Sur, han creado collares inteligentes que analizan el tono de los ladridos para identificar emociones como alegría, tristeza o ansiedad. Por su parte, Zoolingua, en Estados Unidos, investiga patrones de comportamiento felino con el fin de detectar estados de ánimo. Si bien son desarrollos preliminares, ofrecen un primer vistazo a un futuro en que entendamos mejor lo que sienten nuestras mascotas.
UN CENTRO PIONERO PARA ES- TUDIAR LA CONCIENCIA ANIMAL
Para profundizar este vínculo, la London School of Economics abrirá el Jeremy Coller Centre for Animal Sentience. Este centro interdisciplinario explorará la conciencia de los animales y los desafíos éticos del uso de IA en este campo. Con más de 5 millones de dólares de inversión inicial, reunirá expertos en neurociencia, ética, comportamiento animal e inteligencia artificial.
ENTRE EL ENTUSIASMO Y LA CAUTELA
Aunque el potencial es enorme, también hay riesgos. Los algoritmos podrían interpretar mal las señales animales, generando respuestas equivocadas y afectando el bienestar del animal. Por eso, especialistas como el profesor Jonathan Birch insisten en crear marcos éticos y regulaciones claras para evitar una dependencia ciega de la tecnología.
REFLEXIÓN GLOBAL Y DESAFÍOS LOCALES
América Latina observa este fenómeno con interés, aunque aún está dando sus primeros pasos. Instituciones regionales comienzan a debatir cómo aplicar estas tecnologías sin comprometer el bienestar animal. El objetivo es claro: aprovechar la IA para mejorar la vida de los animales y enriquecer la relación con ellos, sin perder de vista las implicancias éticas de esta nueva forma de comunicación.