PETS EXPERTS
11
¿ Por qué los elefantes necesitan a sus mayores?
Criarse junto a una madre y unas tías puede parecer, para un elefante joven, un proceso natural y espontáneo. Pero la ciencia muestra que detrás de ese crecimiento hay una escuela invisible: los elefantes aprenden de los ejemplares mayores qué comer, qué evitar y cómo comportarse. Cuando esos maestros desaparecen, el costo es alto.
UN ANÁLISIS QUE CONFIRMA LA PÉRDIDA
La ecóloga conductual Lucy Bates, de la Universidad de Portsmouth, lideró una revisión de 95 estudios sobre poblaciones alteradas en África y Asia. Su conclusión: donde faltan los individuos mayores, los elefantes sobreviven menos, socializan menos y reaccionan con menos precisión ante las amenazas. Con los ancianos se va también su cultura, el conocimiento acumulado que pasa de generación en generación.
EL CASO DE LOS HUÉRFANOS DE PILANESBERG
El ejemplo más célebre son los elefantes huérfanos trasladados a Pilanesberg, en Sudáfrica, en las décadas de 1980 y 1990, tras el sacrificio de sus familias en el Parque Nacional Kruger. El ecólogo Graeme Shannon reprodujo grabaciones de sonidos para comparar su reacción con la de los elefantes de Amboseli, en Kenia. Mientras las hembras mayores de Amboseli distinguían amigos de extraños, los grupos de Pilanesberg respondían con la misma actitud defensiva a todo, incluso sin diferenciar entre uno y tres leones. Los jóvenes huérfanos, además, se mostraron inusualmente agresivos y mataron a decenas de rinocerontes blancos. La violencia cedió solo cuando el parque introdujo seis machos mayores y dominantes.
ESCUELA DE VIDA
En Amboseli, los jóvenes olfatean lo que comen los demás y observan a los adultos. Según la ecóloga Phyllis Lee, las madres incluso enseñan a sus hijas a atraer a un macho. Los grupos liderados por hembras mayores pierden menos crías y sobreviven mejor.
CONOCIMIENTO QUE TAMBIÉN TRAE PROBLEMAS
Aprender de otros no siempre es ventajoso. Los elefantes distinguen a los grupos humanos peligrosos de los inofensivos, pero también copian conductas riesgosas: en Sri Lanka, Shermin de Silva observa que los asiáticos aprenden a derribar vallas o a alimentarse de cultivos y basura, lo que genera conflictos que a menudo terminan mal.
UN FUTURO QUE DEPENDE DE LA CONEXIÓN
Los especialistas piden conservar incluso las poblaciones pequeñas, que guardan saberes locales difíciles de recuperar, y mantener conectados los hábitats fragmentados. Así, los mayores podrán transmitir su experiencia y los jóvenes tendrán espacio para innovar.