Pets Experts Magazine Mayo 2026 | Seite 58

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IMPUESTO por tener mascotas

Esto es lo que realmente aplica en México.

En los últimos días ha surgido confusión en torno a un supuesto“ impuesto por tener mascotas” en México. La polémica comenzó tras la implementación de una cuota vinculada al Registro Único de Animales de Compañía( RUAC), una medida que busca fortalecer el control y bienestar animal en distintas entidades del país. El RUAC, conocido popularmente como la“ CURP para mascotas”, ya opera en estados como Ciudad de México, Nuevo León, Estado de México, Puebla, Tamaulipas y Veracruz. Su objetivo principal es generar un padrón oficial que permita mejorar las políticas públicas relacionadas con la protección animal, así como fomentar la tenencia responsable.

¿ DÓNDE SE COBRA ESTA CUOTA?
La controversia se originó en el municipio de Tecate, Baja California, donde autoridades locales anunciaron un cobro de aproximadamente 117 pesos al momento de registrar a una mascota. Este pago fue definido como una“ cuota de recuperación” y no como un impuesto obligatorio generalizado. El propósito del registro incluye acciones como el control de vacunación, seguimiento de esterilización, localización de animales extraviados y prevención del maltrato o abandono.
¿ PARA QUIÉNES APLICA EL COBRO?
Tras las críticas en redes sociales, las autoridades aclararon que, por ahora, esta cuota no aplica para todas las mascotas. El cobro se limita únicamente a perros considerados potencialmente peligrosos y sus cruzas, de acuerdo con la normativa local. Entre las razas contempladas se encuentran el rottweiler, pitbull, doberman, akita y pastor alemán, entre otras. Además, el pago es único, independientemente del número de animales registrados por persona.
POLÉMICA Y DEBATE PÚBLICO
La medida ha generado opiniones divididas. Mientras algunas personas consideran que podría ser el inicio de nuevos impuestos, otras señalan que el registro puede contribuir a mejorar las condiciones de vida de los animales y facilitar su protección. En cualquier caso, no se trata de un impuesto general por tener mascotas, sino de una medida localizada que busca ordenar el registro y reforzar la responsabilidad de los dueños en contextos específicos.