Pets Experts Magazine Mayo 2026 | Page 23

PETS EXPERTS 23

OZEMPIC

PARA GATOS

Gordito, esponjoso, adorable. Así describimos a muchos gatos domésticos sin pensar que detrás de esas curvas puede haber un problema de salud serio. La obesidad felina es más común de lo que parece, y la ciencia acaba de dar un paso inesperado para combatirla: un implante subcutáneo que funciona como el Ozempic, pero para gatos.

DE DEPREDADOR A SOFÁ CON PATAS
El gato doméstico desciende de uno de los cazadores más eficientes de la naturaleza. Veloz, ágil, calculador. Pero algo cambió cuando cruzó la puerta de casa. De repente, no necesita cazar, trepar, perseguir ni proteger su territorio. El plato siempre está lleno y el sofá, siempre disponible. El resultado es predecible: sedentarismo, aburrimiento y, con el tiempo, kilos de más. Según estudios observacionales en Estados Unidos, cerca de la mitad de los animales domésticos sufre algún grado de sobrepeso. No es un problema menor.
Así funciona el medicamento que promete acabar con la obesidad felina.
EL IMPLANTE QUE LO CAMBIA TODO
Ante esta realidad, la farmacéutica OKAVA farmaceutics ha desarrollado OKV-119, un dispositivo que se implanta bajo la piel del gato y libera lentamente exenatida, una hormona que actúa de forma similar al semaglutide del Ozempic: reduce el apetito, frena el vaciado gástrico y genera sensación de saciedad. En los primeros ensayos de seguridad, cuatro de cinco gatos redujeron su consumo de alimento y perdieron hasta un 5 % de su peso en
112 días, sin efectos adversos notables. Ahora el estudio ha avanzado a su siguiente fase, bautizada con mucho humor como MEOW-1, acrónimo de ManagEment of OverWeight in cats with OKV-119. El objetivo final es comercializar un dispositivo capaz de liberar la hormona durante seis meses continuos.
LA PÍLDORA NO LO ES TODO
Sin embargo, la etóloga Mary Granero advierte que ningún medicamento sustituye al cambio de hábitos. El aburrimiento, explica, lleva a los gatos a comer por inercia, igual que a los humanos. La solución pasa por enriquecer su entorno: espacios para trepar, escondites, juegos que estimulen su instinto cazador. El OKV-119 puede ser una herramienta valiosa en casos donde la obesidad ya es un problema real. Pero la mejor medicina, concluye Granero, sigue siendo la prevención. Al final, cuidar la salud de una mascota es la forma más honesta de quererla.