PETS EXPERTS 23
Anquilostomas
EN PERROS
Los anquilostomas son gusanos parásitos que viven en el intestino delgado de perros y gatos. Forman parte de los llamados endoparásitos, organismos que se alimentan a expensas de su huésped y que pueden causar enfermedades graves. Aunque solemos asociarlos únicamente con las mascotas, su impacto va más allá: sus huevos se eliminan a través de las heces y pueden contaminar el suelo, facilitando la transmisión a otros animales e incluso a los humanos. Todo está conectado.
PARÁSITOS COMUNES, RIESGOS REALES
Junto con las lombrices látigo y otros nemátodos, los anquilostomas están entre los endoparásitos que más infectan a los perros. Estos parásitos, también conocidos como helmintos, se adquieren principalmente por contacto con suelo contaminado con huevos o larvas. Los anquilostomas cuentan con dientes en forma de gancho que les permiten adherirse al intestino del perro y alimentarse de su sangre, lo que explica muchos de sus efectos negativos.
SIGNOS DE ALERTA
Cualquier perro puede infectarse, sin importar su estilo de vida. Entre los signos más comunes
Debilidad, náuseas, diarrea y anemia.
se encuentran diarrea, fatiga, pérdida de peso y apetito, anemia, debilidad, cólicos y, en algunos casos, síntomas subclínicos difíciles de detectar. El diagnóstico se realiza mediante el análisis de heces, por lo que los chequeos veterinarios regulares son esenciales.
¿ CÓMO SE INFECTAN LOS PERROS?
Los perros pueden ingerir larvas al olfatear o lamer tierra contaminada, al caminar y luego lamerse las patas, o incluso cuando las larvas penetran directamente a través de la piel.
¿ Y LOS HUMANOS?
Sí, los anquilostomas son zoonóticos. Las larvas pueden afectar a las personas al caminar descalzas sobre arena o tierra contaminada, causando una afección llamada larva migrans cutánea, que provoca lesiones y comezón intensa.
PREVENCIÓN: UNA RESPONSABILIDAD COMPARTIDA
Recoger siempre las heces, mantener visitas veterinarias periódicas y seguir un plan de desparasitación son medidas clave.