NOTICIAS
90 METROS
BAJO TIERRA
Will Smith se adentra en una cueva amazónica en busca de venenos que podrían salvar vidas.
En el segundo episodio de su nueva serie Will Smith desciende casi 90 metros hasta la cueva de Tayos, un vasto sistema subterráneo en la Amazonía ecuatoriana. Junto al toxicólogo y Explorador de National Geographic Bryan Fry, el actor busca escorpiones, ciempiés y tarántulas gigantes en la oscuridad total de uno de los ecosistemas más remotos del planeta.
UN IMPERIO DE ARTRÓPODOS
La cueva es un ecosistema singular: sin vertebrados más allá de murciélagos y guácharos, los
artrópodos dominan la cadena alimentaria. En su cima, tarántulas pardas y peludas del tamaño de un plato. El equipo captura una, extrae su veneno mediante pulsos eléctricos y la conserva para analizar su genética. Al final de la expedición, Fry confirma el hallazgo de al menos seis nuevas especies.
EL VENENO COMO MEDICINA
El objetivo va más allá de la aventura. Los venenos de animales aislados evolutivamente durante miles de años pueden contener moléculas inéditas con potencial farmacológico. El captopril, usado contra la hipertensión desde hace décadas, deriva del veneno de serpiente. Hoy se estudian compuestos de arañas como posible tratamiento para infartos.
UNA BIODIVERSIDAD EN RIESGO
Fry advierte que la deforestación amenaza a los guácharos que nutren este ecosistema desde el exterior. Si desaparecen, la vida de la cueva colapsa con ellos, y con ella, posibles curas aún por descubrir.“ Aunque a la gente no le gusten los animales venenosos, deberían querer que se quedaran”, concluye el investigador.