NUTRICIÓN
FRUTA,
PERO HAY REGLAS
Durante años, el dogma popular fue claro: frutas y perros, mala combinación. El resultado fue toda una generación de mascotas que jamás conoció el placer de una rodaja de sandía en verano. Pero los especialistas en bienestar animal llevan tiempo desmontando ese mito. La realidad es que varios perros llevan vidas perfectamente felices-y más nutridas- gracias a pequeñas porciones de fruta bien elegida. La clave, como siempre, está en saber cuáles y cómo.
LAS SIETE FRU- TAS QUE SÍ PA- SAN EL EXAMEN
La manzana es una de las favoritas: aporta fibra y vitaminas A y C, y encima ayuda a limpiar los dientes. Solo hay que retirar las semillas, que contienen compuestos que sí pueden ser tóxicos. El plátano fortalece la digestión gracias al potasio y el magnesio, aunque con un cuarto a la semana basta para no pasarse. La sandía, sin semillas, es pura hidratación en forma de bocado. El melón favorece el sistema nervioso y es alto en fibra. La pera aporta vitaminas A y K, además de promover la salud intestinal. Las fresas tienen enzimas que limpian el esmalte dental— sí, como un cepillo de dientes natural— y se pueden dar enteras, solo hay que quitar las hojas verdes. Y la papaya, rica en fibra y en papaína, una enzima digestiva, puede ofrecerse bien racionada hasta dos veces por semana.
El mito que arruinó muchos desayunos. Tu perro sí puede comer fruta, pero hay reglas. |
POCA CANTIDAD,
MUCHO BENEFICIO
El truco no está en convertir a tu perro en un vegetariano entusiasta, sino en usar la fruta como
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complemento ocasional. |
Las |
porciones |
pequeñas |
son suficientes para obtener |
los beneficios sin alterar su dieta |
principal ni disparar el azúcar. Además |
, la textura y el aroma de estas frutas |
activan el olfato canino-uno de los más desarrollados |
del reino animal- de una manera que |
ninguna croqueta procesada puede igualar. |