PETS EXPERTS 19 timidez o apatía. Sin embargo, cuando los episodios se repiten o persisten, el cuadro puede derivar en agresividad, conductas compulsivas y problemas físicos asociados al estrés crónico, como alteraciones digestivas o dermatológicas. En casos extremos, algunos perros llegan a autolesionarse o a desarrollar comportamientos destructivos.
QUÉ PUEDEN HACER LOS DUEÑOS
Los investigadores recomiendan observar cualquier cambio en la conducta habitual de la mascota: evitar el contacto visual, esconderse, temblar, llorar o permanecer agazapado son señales de alerta. Si estos comportamientos se repiten o intensifican, es fundamental consultar a un veterinario, quien podrá orientar sobre terapias conductuales, ajustes en el entorno y, cuando sea necesario, tratamientos médicos. La clave, subrayan los expertos, está en la detección oportuna: intervenir a tiempo puede mejorar significativamente la calidad de vida del animal y de toda su familia.