PETS EXPERTS 19
Los síntomas incluyen fiebre, tos, congestión nasal y lagrimeo, y pueden durar entre dos y cuatro semanas. La tasa de mortalidad es muy baja, aunque los perros mayores, débiles o malnutridos corren mayor riesgo, especialmente si desarrollan infecciones bacterianas secundarias.
TRATAMIENTO Y PRECAUCIONES
El tratamiento principal consiste en reposo y recuperación natural. Sin embargo, si aparecen secreciones verdosas o purulentas, es fundamental acudir al veterinario, ya que podría indicar una infección bacteriana que requiere antibióticos. Una advertencia crucial: nunca administre medicamentos humanos sin supervisión veterinaria. La aspirina está completamente prohibida en perros y gatos, mientras que el paracetamol e ibuprofeno solo pueden administrarse bajo control profesional con dosis específicas según el peso del animal. Estos fármacos pueden causar úlceras gástricas o resultar tóxicos en animales de compañía si se usan incorrectamente.