PETS EXPERTS 17
La feria tecnológica más importante del año, celebrada actualmente en Las Vegas, reveló una tendencia sorprendente: robots diseñados para ofrecer compañía emocional. Desde canes robóticos hasta pequeños androides de bolsillo, estos dispositivos equipados con inteligencia artificial prometen revolucionar el concepto de mascota.
PERROS ROBÓTICOS QUE APRENDEN Y SIENTEN
Los perros robóticos fueron protagonistas indiscutibles del evento. A diferencia de simples juguetes automatizados, estos dispositivos incorporan sensores avanzados, reconocimiento de voz y algoritmos de aprendizaje que les permiten adaptarse a cada usuario y desarrollar respuestas personalizadas. Entre los modelos destacados se encuentra LilMilo de Ecovacs, capaz de reconocer voces, aprender rutinas del hogar y desarrollar una“ personalidad” única con el tiempo. Este robot ofrece interacción afectiva sin las responsabilidades tradicionales de una mascota viva. Jennie de Tombot, por su parte, está específicamente diseñado como apoyo emocional para adultos mayores y personas con necesidades especiales. Responde al tacto, la voz y el movimiento, proporcionando confort sin requerir alimentación, vacunas ni paseos. Estos compañeros artificiales resultan especialmente útiles para combatir la soledad, ofrecer estimulación cognitiva y brindar soporte emocional a quienes no pueden mantener animales reales.
PET BOTS Y ANDROIDES DE BOLSILLO
Más allá de los perros, el CES 2026 presentó una variedad de“ pet bots” con capacidades sensoriales avanzadas. Sweekar de Takway AI es un robot de bolsillo que“ crece” según el cuidado recibido, evocando nostalgia similar a los Tamagotchi pero con tecnología contemporánea. Fuzozo ofrece conectividad celular para mantener interacción emocional incluso durante desplazamientos, mientras que modelos como Vbot y Aura reconocen estados de ánimo y responden con expresiones propias de inteligencia emocional.
DISPONIBILIDAD COMERCIAL
Se espera que estas mascotas robóticas lleguen al mercado durante 2026 o 2027, disponibles para uso doméstico, oficinas y entornos educativos. Esta nueva categoría de“ robótica emocional” demuestra que la inteligencia artificial ya no se limita a tareas prácticas, sino que busca establecer vínculos genuinos con los usuarios, transformando radicalmente el futuro de la compañía animal.