Pets Experts Magazine Enero 2026 | Page 37

PETS EXPERTS 37 pequeñas de pelo corto sí pueden requerir ajustes para mantener temperatura corporal adecuada. Cachorros y animales geriátricos merecen atención especial, pues poseen un control térmico más limitado que los hace más susceptibles a las bajas temperaturas y dependientes de soporte nutricional adecuado.
EL PAPEL DEL ENTORNO
El lugar donde vive la mascota es determinante. Un perro que duerme en el patio no tiene las mismas necesidades que uno en un departamento con calefacción. Los animales pueden requerir entre 10 % y 90 % extra de energía en climas fríos, dependiendo de temperatura real, tipo de pelaje y capacidad de termorregulación. Los animales de pelo largo no necesitan gastar energía adicional cuando el ambiente se sitúa entre 15 y 20 grados centígrados. Los de pelo corto requieren un ambiente ligeramente más cálido, entre 20 y 25 grados, para no incrementar su gasto energético.
RECOMENDACIONES NUTRICIONALES
Es normal que los perros sientan más hambre en invierno, pero esto no significa que deban comer más. El factor determinante es cuánto tiempo pasan a la intemperie. Si el animal tiembla con frecuencia, podría requerir un incremento moderado en su ración, ya que temblar quema muchas calorías. Se recomienda, según el caso, complementar con ácidos grasos omega-3 y suplementos vitamínicos para mantener un buen sistema inmune. Sin embargo, cualquier suplementación debe ser supervisada por un veterinario, quien indicará dosis y duración apropiadas. La clave está en observar, evaluar y actuar con asesoría profesional.