PETS EXPERTS 25 porcentaje de tutores subestima el estado físico de sus animales, retrasando el inicio del tratamiento. Además, los especialistas señalan que los programas de adelgazamiento suelen abandonarse porque los perros y gatos intensifican sus conductas para pedir alimento cuando dejan de recibir premios o golosinas. Ante la insistencia, muchos propietarios terminan cediendo, lo que dificulta mantener el plan nutricional.
CAMBIAR HÁBITOS, NO SOLO EL ALIMENTO
Las investigadoras proponen un enfoque integral que incluya evaluaciones periódicas del peso, registros completos de todo lo que consume la mascota-incluidos premios y sobras de comida- y el uso de juguetes interactivos o comederos especiales que estimulen la búsqueda de alimento y reduzcan la ansiedad. También recomiendan anticiparse a los momentos en que la familia come. Ofrecer al perro un juguete para masticar o una actividad entretenida antes de sentarse a la mesa ayuda a evitar que relacione las comidas humanas con la obtención de alimento. Los expertos coinciden en que combatir la obesidad requiere modificar la rutina de toda la familia. Un plan exitoso no depende únicamente de reducir calorías, sino de promover actividad física, establecer límites consistentes y fortalecer un vínculo basado en el bienestar, en lugar de utilizar la comida como principal muestra de afecto. De esta manera, las mascotas tienen mayores posibilidades de alcanzar un peso saludable y disfrutar de una vida más larga y de mejor calidad.