PETS EXPERTS 23
VERANO
PELIGROSO
Ell verano no solo trae calor y días largos, sino también una serie de riesgos para la salud de las mascotas que muchos dueños desconocen.
ENEMIGO SILENCIOSO
Una de las principales amenazas del verano es la radiación ultravioleta. Los gatos blancos y de pelaje rojizo son especialmente vulnerables al carcinoma de células escamosas, un tipo de cáncer de piel que se desencadena por la exposición solar. Antes de que aparezca el tumor, suele manifestarse la dermatitis actínica, una inflamación que funciona como señal de alerta. El lupus eritematoso discoide, una enfermedad autoinmune que afecta la nariz de los perros, también se activa con la radiación UV. La prevención en todos estos casos es similar: evitar la exposición en los horarios de mayor intensidad solar, usar bloqueador de uso veterinario— los productos para humanos pueden ser tóxicos si el animal se los lame— y no cortar el pelo innecesariamente, ya que actúa como aislante térmico natural.
Las enfermedades más comunes en verano y cómo prevenirlas.
EL CALOR PUEDE MATAR
El golpe de calor es una emergencia real. Cuando los animales se exponen a temperaturas extremas pueden presentar hipersalivación, jadeo excesivo, convulsiones e incluso colapso. Las razas braquicéfalas como el Bulldog o el Pug son las más vulnerables, ya que tienen dificultades respiratorias. Nunca deben ser dejados dentro de un auto ni exponerse al ejercicio intenso en horas de calor. Además, las superficies de cemento sobrecalentadas pueden provocar quemaduras en los cojinetes, algo que suele pasarse por alto.
CUERPOS EXTRAÑOS
En verano se multiplican las pulgas y garrapatas, que no solo generan picaduras sino que transmiten enfermedades graves como la Ehrlichiosis canina, la Anaplasmosis y el
Mycoplasma felino. La aplicación de antiparasitarios externos e internos es indispensable. Otro riesgo menos conocido son las espigas de pasto seco, que pueden introducirse en los oídos o las patas de los perros durante los paseos al aire libre, causando infecciones y abscesos. Revisar al animal al regresar a casa es un hábito simple que puede evitar complicaciones mayores.