SALUD
UVEITIS
Es frecuente en gatos, se suele presentar de manera bilateral y crónica y no existe predisposición ni por edad ni por raza.
La uveítis es una condición ocular compleja y potencialmente grave que afecta la úvea, una parte crucial del ojo de los gatos. Esta enfermedad se caracteriza por la inflamación de estructuras oculares fundamentales como el iris, el cuerpo ciliar y la coroides, lo que puede tener consecuencias significativas para la salud visual de nuestras mascotas. La úvea es un componente esencial del ojo que incluye el iris, que da color al ojo y controla el tamaño de la pupila; el cuerpo ciliar, responsable de producir el humor acuoso; y la coroides, la capa media del ojo. Dependiendo de las estructuras afectadas, la uveítis puede clasificarse en diferentes tipos: uveítis anterior, que involucra el cuerpo ciliar e iris; uveítis posterior, que afecta la coroides; y panuveítis, que compromete las tres estructuras.
PRINCIPALES CAUSAS
Las causas de la uveítis son diversas y pueden originarse por múltiples factores. Entre las más comunes se encuentran infecciones virales como la leucemia felina y el virus de inmunodeficiencia felina, infecciones bacterianas, parasitarias como la toxoplasmosis, y fúngicas. También pueden desencadenarla enfermedades sistémicas como la diabetes, la hipertensión, y condiciones autoinmunes. Traumatismos oculares, exposición a toxinas y la presencia de tumores son otros posibles orígenes de esta enfermedad.
SIGNOS CLÍNICOS
Los signos clínicos de la uveítis son evidentes y pueden ser alarmantes para los propietarios. Un gato afectado puede presentar un ojo intensamente rojo, con secreción acuosa o purulenta, manifestando claro dolor ocular. La fotofobia, o sensibilidad a la luz, es común, así como un parpadeo espasmódico y dificultades visuales. La pupila puede aparecer contraída o mostrar cambios de color, lo que indica la gravedad de la inflamación.
DIAGNÓSTICO Y TRATAMIENTO
El diagnóstico requiere un examen veterinario exhaustivo. Los profesionales realizan una medición de la presión intraocular, efectúan análisis de sangre y pueden solicitar pruebas específicas según la causa sospechada. El tratamiento se enfoca en múltiples objetivos: reducir la inflamación, aliviar el dolor, tratar la causa subyacente y prevenir posibles complicaciones. El protocolo de tratamiento generalmente incluye medicamentos tópicos oftálmicos, como corticosteroides y, cuando es necesario, antibióticos o antivirales. Si la uveítis es consecuencia de una enfermedad de base, será fundamental abordar esa condición primaria.
DETECCIÓN PRECOZ
El pronóstico de la uveítis está directamente relacionado con la rapidez del diagnóstico y el tratamiento. La mayoría de los casos mejoran en 24 a 48 horas con un manejo adecuado. Sin embargo, casos graves pueden derivar en complicaciones serias como glaucoma o ceguera irreversible. Por ello, la detección precoz y un seguimiento veterinario cercano son fundamentales para garantizar la mejor recuperación posible de nuestros felinos.