Pets Experts Magazine Abril 2025 | Page 14

CIENCIA

El freestyle musical canino es mucho más que un simple pasatiempo. Se trata de una disciplina deportiva fascinante que combina entrenamiento, creatividad y una conexión única entre perros y sus dueños. Surgido a finales de los años 80 en Canadá, Reino Unido, Estados Unidos y Países Bajos, este deporte ha conquistado el corazón de amantes de perros en todo el mundo. Esta actividad se divide en dos modalidades principales: estilo libre y heelwork to music. En el estilo libre, la creatividad reina suprema, permitiendo giros, saltos y movimientos que resaltan las habilidades individuales de cada perro. El heelwork to music, por otro lado, se centra más en la obediencia y la precisión, exigiendo movimientos más estructurados y coordinados al ritmo de la música.

NO DISCRIMINA
Lo más sorprendente es que el freestyle canino no discrimina. Perros de todas las razas, tamaños y edades pueden participar, adaptando las coreografías a sus capacidades individuales. Los movimientos más comunes incluyen cambios de paso, caminar junto al entrenador( heeling), trabajo frontal con sentadas, tumbadas, giros y desplazamientos en diferentes direcciones. Las competiciones de freestyle musical son verdaderos espectáculos de creatividad. Los jueces evalúan no solo la técnica, sino también la sincronización, la conexión entre perro y dueño, y la originalidad de la coreografía. Cada presentación es un despliegue de comunicación no verbal, donde música, movimiento y complicidad se fusionan en una danza única.
MÁS QUE UN SIMPLE ENTRETENIMIENTO
Más allá del entretenimiento, el freestyle canino ofrece beneficios significativos. Mejora la condición física del perro, estimula su mente, reduce el estrés y la ansiedad, y fortalece el vínculo emocional con su dueño. Los entrenamientos se convierten en momentos
de juego y aprendizaje conjunto, donde cada logro se celebra y cada esfuerzo se recompensa. Para quienes deseen iniciarse, se recomienda buscar la orientación de un entrenador espe-