PERSUASIÓN / Sinfonía Electoral PERSUASION / SINFONIA ELECTORAL | Page 128

SINFONía ELECTORAL Algunas empresas comercializan programas para adminis- trar los mensajes, permitiendo, por ejemplo, que cuando el candidato vaya a un determinado barrio, los que vivan cerca reciban un mensaje invitándolos a encontrarse. Este sistema también puede permitir que se les avise la participación del candidato en un programa de radio o TV, o enviar toda una gama de mensajes muy efectivos ya que llegan directamente al teléfono en forma persona- lizada, con su nombre. Por ejemplo, si un candidato va a estar conver- sando con la gente en una plaza, los empadrona- dos que viven en un perímetro de 10 cuadras re- ciben un mensaje del tipo: «Fulanito, mañana a las 10 voy a estar en la Plaza San Martín, me gus- taría que vengas con tu familia para conocerlos y conversar. Juan Pérez». Y cada receptor puede responder el mensaje que será recibido por una central donde se clasifican digital y manualmente para ser derivados a quien corresponda. Una de las características de la tecnología bidirec- cional o multidireccional es que la gente espera que el candidato responda; por lo tanto no es bueno decep- cionarlos. No tiene mucho sentido abrir una cuenta de Face- book o Twitter si el candidato no va a publicar nada o nun- ca va a responder los mensajes. Plataformas participativas A muchos ciudadanos les gustaría aportar una idea para so- lucionar algún problema que les interesa. Las tecnologías in- teractivas abrieron un mundo de posibilidades para canali- zar esos aportes. Existen herramientas estándar para ese fin que se pueden «lookear» con la imagen de la campaña o se pueden crear herramientas específicas. Normalmente se le pide al interesado que se registre para CAPÍTULO 5 COMUNICACIÓN 129 poder ubicarlo y contactarlo y luego se habilita un formula- rio para la propuesta, que requiere un formato especial. Esto lo que hace es homogeneizar de algún modo la forma en que llegan las ideas para poder ordenarlas y derivarlas a los responsables de las áreas respectivas. En una campaña uno no sabe con qué se va a encontrar: pue- den llegar ideas muy valiosas sobre grandes temas, propues- tas muy puntuales como tapar un pozo en determinada es- quina, propuestas inaceptables porque son ideológicamente incompatibles con el pensamiento del candidato, ideas tontas o delirantes. Por esta razón es importante prestar atención a los mensajes recibidos y evaluarlos para determinar el curso a seguir, que puede ser publicarlos, tomarlos en el discurso, su- mar a su autor a los equipos técnicos o descartarlos. Podemos, y otros movimientos en España utilizaron exitosa- mente estas herramientas y son un buen ejemplo. DEBATES Los debates enriquecen la democracia y deberían realizarse siempre. Sin embargo en la Argentina, el debate forma par- te del folklore de las campañas, pero pocas veces se llevó a cabo. Los que van ganando normalmente se niegan porque prefieren no tomar riesgos y los que van perdiendo los recla- man, como un intento de torcer el rumbo. A veces, sabiendo que el que va adelante no va a aceptar, el segundo exige el debate para intentar erosionarlo mostrándolo como cobar- de o sin argumentos. Los pocos debates que se concretaban en la Argentina solían tener escasa repercusión porque se realizaban a través de ca- nales de cable, de poca audiencia, y rara vez alguno de los contendientes ganó claramente. De todos modos su aceptación es creciente y resulta necesa- rio estar preparados porque empiezan a ser clave en situa- ciones de paridad en las encuestas.