Las palabras del presente
« Transmigración » y el fenómeno de la contemporaneidad literaria
Juan David Landazábal Rangel , grado once
La crítica literaria acostumbra a emprender la valoración de un texto sirviéndose del efecto que éste surte en la coyuntura local de su aparición . Ocuparse de estas causas no es superfluo , pues supone la observación precisa del rol que funge una obra en virtud de las necesidades de la época que engendró a su autor y las correspondencias multidisciplinarias a las que subyace el auto de su creación . De este modo se funda la relación del creador y la criatura y se emite un juicio que contiene la esencia de su objeto y atiende su función en el espacio y el tiempo . Es así como enderecé la definición de la realidad literaria que circunda a Transmigración , de Marco T . Robayo , y la extracción de la brevísima teoría de la novela que de ella emana , conforme al blanco antedicho , dirimiendo , además , su coexistencia con el pensamiento de los analíticos coetáneos sobre este género de composiciones .
Partimos , por ello , de los materiales que nos ofrecen las fuentes del autor . Robayo , que es colombiano , no persigue , sin embargo , la manifestación de su cultura natal . Diferenciándose de aquellos que impulsan el conocimiento novelesco de las costumbres , antepone un objeto que trasciende el contexto que lo permea y lo eleva en la cúspide de su narrativa . En dicho respecto se nos presenta la inmortalidad del alma , o del espíritu , como el bien de sus investigaciones . Todo poder que distinguimos en su obra está animado por la presuposición y la aparente comprobación de una realidad invisible , de la naturaleza suprasensible a la que se subordina un entendimiento revelado por las circunstancias del protagonista , Duane Bennet . He
aquí la sugestión de un problema gnoseológico poseído por el psicologismo : la cognición del mundo y su aprehensión anímica , cuya discusión pertenece , a su vez , a la tradición ideológica occidental secundada por la antropología platónica de las formas . Dichas doctrinas maduraron en el cuerpo del pensamiento latino , que posteriormente fue sacralizado conforme a las tendencias teológicas del catolicismo y abolido al ser tenido por paganismo , debido al desacredito del canon bíblico . Esta última acepción , en tanto diverge , preside
el tratamiento que Robayo implanta en el argumento de su novela . Ésta parece invocar la existencia de una región metafísica inadvertida por la materia , “ llen [ a ] de divinidades ”, y , además , desdeñable para cualquier disciplina moderna . Pues éste asunto ya ha sido refutado por la filosofía de los empiristas . Se nos ubica , entonces , en un edificio hipotético , ficticio e irrisorio si se les exhibe a las metodologías científicas . Vale cuestionarse , por ello , a expensas de qué fundamento subsiste el texto , si es que no carece de él , porque éste nos mostraría los móviles del trabajo de Robayo y tejería la pretendida teoría que de aquél anhelamos juzgar , esto
10 es , una reconstrucción deductiva de los fenómenos que sostienen el valor consubstancial de una obra literaria específica en pos de su generalización .
Precisamente allí , donde nos parece encontrar un contexto improductivo , advertimos los cimientos de un edificio posmoderno , todavía inacabado y , sin embargo , transversal , que concreta un enriquecimiento histórico considerable y supone la reinvención de los cánones instaurados por la tradición filológica eurocéntrica . Para Robayo la novela ebulle como una extensión de su individualidad ( mediada por el desdoblamiento de una consciencia paralela ) y se estatuye a sí misma , y a su ciencia , que es la literatura , como un instrumento documental , servidor de los demás saberes , que , a su vez , alberga a las disciplinas herméticas oprimidas por el cientificismo : aquéllas que han bebido de la vertiente del ocultismo y en cuyo organismo descansan las conjeturas inadmitidas por los círculos habituales del conocimiento . Dicha propensión asiente muy gozosamente la emancipación que ha desembocado la deconstrucción de nuestras convenciones auspiciada por los vanguardistas y autentifica singularmente su proclama en virtud de la matriz temática de Transmigración : unitaria , pero especulativa y supersticiosa . He aquí el sentido de la contemporaneidad artística , que asume un paradigma insubordinado , repulsivo , caótico y , por ello , divergente ; autárquico , invasivo y radicalmente distinto articulando la expresión de una plataforma ilimitada y , en consecuencia , fructífera : un modo informe de estudiar al hombre y al mundo , un cuerpo mitológico que funge a través